Ya se siente el impacto en las expensas, el alumbrado público municipal y otros sectores.
El Gobierno nacional definió en febrero la reducción de subsidios a la energía para eliminar el déficit fiscal, uno de los objetivos centrales de la administración, en un ajuste equivalente a 3.000 millones de dólares. Según el presidente, Javier Milei, y el ministro de Economía, Luis Caputo, para mejorar la calidad del servicio público.
Sin embargo, esto llevó a que se cuadrupliquen las facturas de electricidad de los usuarios no residenciales como pymes e industria, edificios, sanatorios, hoteles y el alumbrado público de los municipios, entre otros, con aumentos que promedian el 311% y 286%.
El mes pasado, el Gobierno eliminó todos los subsidios a la luz, excepto los dirigidos a los hogares de ingresos bajos y medios (Nivel 2 -N2- y Nivel 3 -N3- de la segmentación, respectivamente). Además, en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) autorizó un incremento en los márgenes de Edenor y Edesur, mientras que las provincias fueron ajustando los ingresos de las distribuidoras y cooperativas que regulan en sus jurisdicciones.
Muchos sectores empezaron a reclamar por los aumentos en las tarifas de luz, especialmente en los municipios que tuvieron un incremento exponencial en el alumbrado público. El reclamo de los intendentes empieza a aparecer, aunque otros defienden el aumento al recalcar la calidad del servicio público. Hasta el Gobierno de Córdoba empezó a otorgar planes en tres cuotas para pagar las facturas.

El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, protestó porque recibió en su municipio una factura de alumbrado eléctrico con un aumento del 277 %: de $ 71,8 millones que pagaba en febrero a $ 271,1 millones en marzo. En la Ciudad de Buenos Aires, fuentes de la administración informaron que la boleta de luz trepó cerca de un 270%. Y en Mar del Plata, un 337%.
Por su parte, el jefe comunal de San Isidro, Ramón Lanús (PRO) defendió al Gobierno: «Creemos que es hora de asumir que los servicios tienen un valor y que hay que pagarlos, ya probamos con la alternativa y tenemos inflación récord».
En el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) confirmaron al portal Clarín que un hogar de altos ingresos (N1) que consume más de 600 kilovatios-hora (kWh) mensuales tenía una boleta hasta el mes pasado menor a los $ 30.000, que ahora se incrementará a más de $ 120.000.
Desde mayo habrá una nueva ronda de quita de subsidios a los hogares de ingresos medios y bajos, además de la actualización para los de ingresos o patrimonios altos, que podría duplicar nuevamente el costo de la energía de cara al invierno, según las primeras proyecciones de la Compañía Administradora del Mercado Eléctrico Mayorista (Cammesa).
EL MUNICIPIO DE ESTEBAN ECHEVERRÍA RECIBIÓ UNA FACTURA DE LUZ DE $270 MILLONES
Recibimos la factura de alumbrado público municipal por un monto de $271.114.175. En febrero, la tarifa había sido de $71.882.479, lo que significa un aumento del 382% en solo un mes.
En la factura… pic.twitter.com/0gKSzfEmQP
— Fernando Gray (@fernandogray) March 19, 2024
Miguel Summa, presidente de la Cámara Argentina de la Propiedad Horizontal y Actividades Inmobiliarias (CAPHAI), comentó: «En un edificio de oficinas de 13 pisos sobre avenida Córdoba, alrededor de Tribunales, que pagaba $ 500.000 en febrero, la factura se fue a $ 1.700.000 este mes». «Hay edificios donde la electricidad de la portería se fue de $ 6.000 a $ 25.000», agregó.
Victoria Loisi, abogada y miembro de la Liga del Consorcista de Propiedad Horizontal, dijo: «Este mes ya se empezó a notar el efecto y con las próximas expensas, aún más. La suba en algunos casos pudo haber sido de 350% y el impacto para los propietarios e inquilinos es proporcional a la incidencia que tiene la energía en los costos del edificio, que puede ser del 10% al 20%. En los que tienen varios ascensores o amenities, el impacto puede ser mayor».
En el sector energético las consideraciones son muy variadas. En una empresa aseguran: «Vemos como positivas estas medidas. Por fin se le va a dar valor a la energía y los usuarios vamos a empezar a internalizar el uso eficiente de los recursos». En otra compañía, aunque tenían ingresos que corrían por detrás de la inflación, dudan sobre la sostenibilidad de este plan y temen que se empiece a multiplicar la morosidad.
El Gobierno nacional se prepara para definir en los próximos días la Canasta Básica Energética (CBE), que se aplicaría desde mayo en todo el país y les pondrá topes a los consumos «razonables» subsidiados, siempre que representen más del 10% de los ingresos de los hogares.
