Con una inversión histórica, el Gobierno de Kicillof busca paliar el impacto de la crisis alimentaria y garantizar una mesa navideña digna para las familias más vulnerables
El Gobierno bonaerense anunció medidas clave para mitigar el impacto de la crisis alimentaria y el ajuste económico tras el primer año de la gestión de Javier Milei. Con el foco puesto en las fiestas de fin de año, Axel Kicillof y su Gabinete revelaron un refuerzo en la entrega de alimentos y la distribución de canastas navideñas en todo el territorio provincial.
El ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, destacó que diciembre será un mes particularmente sensible y confirmó la duplicación de la inversión en el programa MESA. Este módulo alimentario, que complementa el Servicio Alimentario Escolar, entregará en diciembre los bolsones correspondientes a enero, alcanzando a más de dos millones de beneficiarios con una inversión total de 117 mil millones de pesos.
El Gobierno también presentó la iniciativa de una canasta navideña provincial, diseñada para garantizar una mesa festiva en los sectores más vulnerables. Más de un millón de canastas, que incluirán pan dulce, budín, turrón y garrapiñada, serán distribuidas en coordinación con municipios, organizaciones comunitarias, clubes e iglesias. La inversión para esta acción superará los 12 mil millones de pesos.
Larroque subrayó que este esfuerzo busca llevar alivio a las familias en un contexto económico complejo: “Las fiestas no pueden ser un lujo para nadie. Desde la Provincia, queremos estar cerca de quienes más lo necesitan”.
El anuncio se dio en un contexto de tensiones políticas y económicas marcadas por las políticas de ajuste del gobierno nacional, que impactaron especialmente en Buenos Aires. El refuerzo de la asistencia alimentaria se convierte en una de las principales estrategias del Gobierno de Kicillof para enfrentar el cierre del año.
