El Gobierno Nacional privilegió a la provincia con giro de fondos por encima de la inflación.
El Gobierno le abrió el grifo de los fondos discrecionales a la provincia de Buenos Aires en el primer cuatrimestre del año a pesar de que su gobernador, Axel Kicillof (definitivamente encolumnado detrás de Cristina Kirchner) recrudeció sus críticas a la gestión de la Casa Rosada.
Las transferencias corrientes no automáticas de la Nación a la provincia saltaron de $26.333 millones en el primer cuatrimestre de 2021 a $78.626 en el mismo período de este año. Un 300% más, muy por encima de la inflación. Un dato llamativo teniendo en cuenta el despegue de Kicillof respecto de Alberto.
Se observa el reparto de las transferencias discrecionales entre las provincias (es decir, las que son a criterio del Gobierno) Buenos Aires pasó del 30% de participación en el total en el primer cuatrimestre del 2021 al 46% en igual período de 2022.
Una tasa positiva, en términos reales, del 68% que la ubica al tope del ranking, junto con Tierra del Fuego, la otra gran provincia beneficiada.
“Qué sentido tiene castigar a Buenos Aires por declaraciones desafortunadas e inoportunas de su gobernador. Estaríamos complicando a la gente, en una provincia muy voluminosa y con muchas necesidades. Puede ser un polvorín”, reconoció una importante fuente del Gobierno.
En la provincia rechazan que exista un trato preferencial hacia Buenos Aires. “Los compromisos asumidos por el Gobierno Nacional respecto al financiamiento de programas se han mantenido dentro de los marcos normales. Ni el gobierno nacional ni nosotros mezclamos la gestión con las opiniones”, aseguran desde La Plata.
Este incremento se explica en gran parte por la asistencia directa del Tesoro a la provincia, que se ejecuta bajo el mandato del Palacio de Hacienda. Según se desprende de los datos oficiales publicados por el Ministerio de Economía, el gobierno de Kicillof recibió $27.000 millones en lo que va del año por el Fondo de Fortalecimiento Fiscal (FFF), que se nutre de la coparticipación que se le detrae a la Capital Federal. En otro renglón figura el programa de “Asistencia Financiera a Provincias y Municipios”. Buenos Aires no estaba incluida originalmente en dicha distribución, pero el Gobierno, en función de sus facultades, luego le asignó a la provincia $21.798 millones. Solo en el mes de abril, el Tesoro le giró al gobierno de Kicillof $7266 millones, según informó la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC).
La decisión política no se entiende en momentos en los que el kirchnerismo y la Casa Rosada se trenzan públicamente. Tal vez Fernández sea consciente de que la imagen de Kicillof queda a resguardo tanto de la inflación como de la inseguridad, por lo que castigar el principal territorio peronista no tendría mayor sentido.
