El mandatario norteamericano realizó declaraciones respecto de sus intenciones expansionistas en la región.
A poco más de diez días para que Donald Trump asuma su segundo mandato como presidente de los Estados Unidos, el magnate brindó una conferencia de prensa en Mar-a-Lago, en Florida donde lejos de hablar del programa económico para el que había hecho la convocatoria realizó una serie de declaraciones respecto de su agenda internacional que despertó la atención de sus países vecinos.
El presidente electo de los Estados Unidos expuso en Mar-a-Lago parte de lo que es su agenda expansionista, cómo fue parte de su discurso en campaña, el empresario busca reposicionar al gigante norteamericano como la primera potencia mundial y así competirle a China el liderazgo internacional. En su conferencia de prensa, el líder norteamericano habló de la necesidad de anexar Groenlandia, isla que pertenece a Dinamarca y amenazó con una intervención militar, también mencionó lo propio con el Canal de Panamá y publicó un provocativo twit en el que deja entrever sus intenciones de que Canadá sea un nuevo estado Americano.
También fue crítico de la gestión de Biden de la guerra en Ucrania, la retirada de Afganistán y el conflicto en Israel. Amenazó con desatar “un infierno en Oriente Medio” si los rehenes retenidos por Hamás no son liberados el día de la investidura, repitiendo la amenaza cuatro veces. “Si no están de vuelta para cuando tome posesión, se desatará el infierno en Oriente Medio”, dijo a los periodistas. “Y no será bueno para Hamás ni, francamente, para nadie. Se desatará el infierno. No tengo que decir más, pero eso es lo que es”.
En esta línea imperialista, Trump no dudó en asegurar que Estados Unidos podría tomar acción militar si fuera necesario al referirse a Groenlandia: “No voy a comprometerme a no usarla. Podría ser que tengamos que hacer algo”, dijo. Cabe destacar que días atrás su hijo estuvo de visita en la isla danesa pero fuentes oficiales aseguraron que se trataba de un viaje personal del hijo del magnate.
En tanto también expresó su deseo de cambiarle el nombre al Golfo de México, una cuenca oceánica que comparten Estados Unidos, México y Cuba, en el que se encuentra un importante yacimiento petrolífero. «Vamos a cambiarle el nombre al Golfo de México por el Golfo de América, que tiene un lindo sonido. Es lo apropiado. Y México tiene que parar de dejar entrar a millones de personas a nuestro país”, dijo Trump.
Si embargo, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum no se quedó callada e indicó que el nombre de Golfo de México es reconocido por las Naciones Unidas.
Por último, Trump también expresó su deseo de que Canadá sea considerado como el estado 51 de EEUU. En su rueda de prensa, Trump descartó usar la fuerza militar para anexionar Canadá, pero dijo que sí usará «la fuerza económica». «A muchas personas en Canadá les encantaría ser el estado 51. Estados Unidos ya no puede soportar los enormes déficits comerciales y los subsidios que Canadá necesita para mantenerse a flote. Justin Trudeau sabía esto y dimitió».
