El intendente expresó ante La Noticia Web que las fuerzas opositoras “nunca acompañaron al gobierno, así sean las obras más importantes”. En la inauguración del período ordinario, aparte del balance de 2008 repasó sus cinco mandatos. Alfonsín apenas fue recordado con un minuto de silencio.
Finalmente, la apertura de las sesiones ordinarias fue el 1 de abril, a la mañana, en el recinto del Concejo Deliberante. Previo al mensaje del jefe comunal Hugo Curto, hubo un minuto de silencio en memoria del ex Presidente Raúl Alfonsín.
Luego, ante periodistas, el intendente consideró que “en Argentina el dolor por la pérdida dura unos días, después vuelven los mismos temas”, y en referencia a imitar las prácticas republicanas del caudillo radical, indicó, “un proceso electoral en una democracia es que cada uno tiene su posición, espera el veredicto del pueblo que elige a quien tiene que gobernar y quien tiene que ser oposición; a partir de ahí quien gana conduce y el que pierde acompaña, y acá no pasa eso”.
Sin hacer distinción de partido, mencionó: “La oposición nunca ayudó, nunca acompañó al gobierno, así sean las obras más importantes, siempre puso palos en la rueda”. En ese sentido citó los casos de la reciente remodelación de la plaza en Martín Coronado y el hospital odontológico de Caseros.
Curto concluyó, “creo que cuando hay cosas que son en beneficio de la gente, más allá de tener una posición política diferente, hay que ayudarla”. Lo cierto es que, rato antes, su mensaje no había sonado tan conciliador.
INICIO DE SESIONES ORDINARIAS
El comienzo de los encuentros legislativos correspondientes al 35º período sufrió cambios de lugar y horario; la cita en uno de los polideportivos, a las 18 horas, según trascendidos, no era compatible con la agenda del oficialismo: jugaba la selección de fútbol.
De mañana, en el Concejo, también se podía contener al público – menos numeroso que en otras oportunidades -, en su mayoría compuesto por curtistas. Un grupo de vecinos de Loma Hermosa, que reclaman la clausura de las antenas de telefonía móvil, se animaron mezclarse entre los militantes.
Además de los funcionarios locales, asistió el senador metalúrgico Raúl torres. Y la única edil ausente fue Estela Locane, de Unión Celeste y Blanco, y esposa de Luis Martinelli.
Hugo Curto, como es habitual, llevó escrito el discurso, aunque algunas veces improvisó. Los ejes, básicamente, fueron del repaso de obras a la crítica de la oposición y la prensa. Asimismo, sus primeras palabras aludieron a la crisis internacional y la responsabilidad que impone a la clase política.
De su recorrido por las secretarías del Ejecutivo remarcó la remodelación de la plaza de Coronado – con chicana incluida hacia la Coalición Cívica - y un nuevo ingreso a Ciudad jardín; la construcción de una estación de bombeo en Barrio Churruca y la ampliación de la cobertura de agua potable. Además mencionó tanto las viviendas del programa federal como las de Altos de Podestá.
“En lo cultural, compramos todas las propiedades que eran del Banco Cooperativo de Caseros, las obras vuelven a la gente”, expresó, y también hizo referencia a los centros de gestión, “hablamos seriamente de la descentralización, más que muchos que gastan plata en campañas, pagando publicidad. Nosotros tenemos casas propias como centros de gestión, y en todas hay un Bapro”. Pronunció otra frase con el mismo espíritu cuando mencionó la asistencia social: “No vamos a un programa de televisión cuando entregamos una silla de ruedas”.
Y referido a seguridad, por un lado destacó el aporte del municipio para el mantenimiento de los móviles policiales, y por el otro, comentó las acciones encaradas por Provincia y Nación, como la próxima llegada de efectivos retirados. También éste fue un disparador para cargar contra la oposición, en este caso el PJ disidente en la figura de Felipe Solá, a quien le recriminó su política en el área cuando gobernó Buenos Aires.
Por Elisa Rossi

