Habrá un desayuno mañana en las oficinas de Macri de Olivos, y por la tarde habrá un zoom de la Mesa de JxC que hace mucho tiempo no se reúne.
La tensión entre los máximos dirigentes del PRO parece haber llegado al pico, y se espera que el martes sirva como jornada para bajar los decibeles.
Además de Horacio Rodríguez Larreta y Mauricio Macri, surge una Patricia Bullrich, empoderada por algunas encuestas, que en su combate con el jefe de Gobierno se siente ayudada por el expresidente, aunque cree que éste podría ir por su “segundo tiempo”.
Lo peor estalló en los últimos días con el video que se viralizó en el que la titular del PRO amenaza con “romperle la cara” al jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel. ¿Quién lo hizo público? Fue filmado por alguien que sigue a sol y sombra a Bullrich, aunque no parece estar tan claro a quién benefició su difusión.
Es cierto que Bullrich reforzó su imagen de indomable ante su electorado duro, aunque por fuera de sus simpatizantes quedó asociada con la intolerancia. Al larretismo le convino vincular a su rival con reacciones patoteriles, pero en las redes le apuntaron a Miguel por su “tibieza”.
La dirigencia de JxC interpretó que el PRO no salía beneficiado y por eso se activaron las tratativas para descongelar las reuniones de sus principales referentes. Luego de dos meses sin los almuerzos organizados por Macri, el exmandatario organizó un desayuno para este martes en su oficina de Olivos. De la misma forma, los presidentes de los partidos de Juntos por el Cambio lograron consenso para mantener el mismo día, a las 18, un Zoom de su Mesa Nacional, que tampoco se veía las caras desde hace 60 días.
El martes arrancó complicado. Macri, preocupado por las divisiones internas, se enfrentó con una inédita resistencia de sus pares del PRO a ir al desayuno. Bullrich dejó trascender su malestar por la actitud del ex presidente, similar a la de un papá que reúne a sus hijos para retarlos. Aun así, ya decidió asistir al encuentro.
En tanto, Rodríguez Larreta quien no estaba entusiasmado, no puso en duda su concurrencia, pero la condicionó a que fuera la menor cantidad de dirigentes posibles. Lo consiguió porque los invitados al desayuno serían sólo 6: además de Macri, Larreta y Bullrich, María Eugenia Vidal, Humberto Schiavioni y Cristian Ritondo. A los almuerzos del PRO nunca fueron menos de 10 referentes del partido.
La prueba más clara del estado de ánimo de Rodríguez Larreta fue lo que le dijo al periodista Eduardo Feinmann en LN+: “Hoy tenemos una mesa que conduce”, sentenció cuando le preguntaron si Macri era el líder de la oposición. ¿Son todos iguales?”, fue la repregunta. “Sí, tenemos una mesa en la que todos participamos”, sostuvo el jefe de Gobierno.
