El tablero político del Senado se reconfiguró con una velocidad que sorprendió incluso a los propios protagonistas. Un nuevo bloque de gobernadores provinciales, peronistas y radicales con perfil dialoguista frente al gobierno de Javier Milei, logró en tiempo récord un gesto concreto del oficialismo: la designación de la jujeña Carolina Moisés como vicepresidenta de la Cámara alta, tras su salida del interbloque peronista.
La propuesta fue impulsada por la presidenta del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, quien promovió el nombre de Moisés luego de su ruptura con el espacio que conduce José Mayans. Desde la flamante liga de siete mandatarios provinciales celebraron el movimiento: «Este espacio demuestra que las provincias vuelven a tener voz en el Congreso y que el interior profundo está siendo escuchado».
En la Casa Rosada no ocultaron su satisfacción por el entendimiento alcanzado. La nueva sintonía alimenta expectativas de avanzar con una batería de reformas en los próximos meses —previsional, educativa, electoral e impositiva— y llevó a algunos funcionarios a ilusionarse con un escenario que describen como «una Argentina de partido único».
Convertida en figura central tras su jura, Carolina Moisés defendió su decisión de disputar espacios institucionales. «Los lugares de poder hay que ocuparlos. La disputa se da debatiendo y planteándole a la sociedad los proyectos que deben acompañarse y las propuestas que el peronismo puede acercar», afirmó en una entrevista, luego de abandonar el interbloque Popular.
La movida tuvo impacto interno: aunque el espacio que lidera José Mayans quedó reducido a 25 senadores —su piso histórico— conserva la condición de primera minoría, lo que le habría dado derecho a la vicepresidencia. Sin embargo, Patricia Bullrich optó por excluir al peronismo de los cargos de conducción, decisión que contó con el aval de las bancadas provinciales.
Si bien Moisés representa a Jujuy, su entramado político excede esa provincia. Mantiene un vínculo estrecho con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y también con los mandatarios peronistas Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán). Los tres la respaldaron cuando la intervención del PJ jujeño suspendió su afiliación por «vulnerar los principios de lealtad partidaria».
Tras la salida de los tres senadores del interbloque peronista, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo y Raúl Jalil mantuvieron una reunión virtual con Hugo Passalacqua (Misiones), Carlos Sadir (Jujuy), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén). Allí acordaron una agenda común de trabajo y coordinación.
Según explicó Osvaldo Jaldo, «Es un espacio de diálogo federal donde cada uno expuso cómo la coyuntura económica impacta en sus respectivas administraciones». El objetivo compartido es fortalecer la capacidad de negociación frente al Poder Ejecutivo. El rápido ascenso de Moisés fue leído como una primera señal concreta de que esa estrategia puede rendir frutos.
En paralelo, se conformó otro bloque con impronta federal bajo el nombre “Impulso País”. El espacio quedó integrado por la cordobesa Alejandra Vigo y el correntino Carlos “Camau” Espínola, la chubutense Edith Terenzi —referenciada en el gobernador Ignacio Torres— y la tucumana Beatriz Avila, alineada con Osvaldo Jaldo pero enfrentada con su comprovinciana Mendoza. También lo integran los senadores del PRO Martín Goerling Lara, Victoria Huala y Andrea Cristina.
La predisposición de estos gobernadores a acompañar las iniciativas oficiales no sólo refuerza las chances del oficialismo en las sesiones extraordinarias. También consolida la idea de un Congreso funcionando «al ritmo del Gobierno», como sostuvo Patricia Bullrich.
Aunque la expresión «partido único» puede resultar exagerada, en los pasillos oficiales reconocen que se abre un escenario de mayor previsibilidad legislativa. En el entorno de Javier Milei hablan de más de 50 proyectos que buscarán impulsar este año, confiados en que el respaldo de los mandatarios dialoguistas permita articular mayorías amplias, flexibles y eficaces para avanzar con su programa de reformas.
