Los legisladores libertarios rechazan el pedido de deuda superior a USD 3.000 millones y advierten que no acompañarán gastos corrientes financiados con crédito externo.
Con el debate por el Presupuesto 2026 en pleno desarrollo, la discusión por el endeudamiento solicitado por Axel Kicillof domina la agenda legislativa bonaerense. El paquete enviado por el gobernador -que incluye la Ley Impositiva y un pedido de deuda que podría alcanzar hasta USD 3.865 millones-, será abordado desde este martes en la comisión de Presupuesto e Impuestos de la Cámara baja. En este escenario, La Libertad Avanza (LLA) ya adelantó su rechazo a cualquier autorización que no respete los límites establecidos por Nación.
Desde el bloque libertario remarcaron su disposición a respaldar una ley de leyes «que no tenga déficit fiscal y una Ley de Financiamiento que sea acorde a lo que permite endeudarse el Gobierno nacional, que serían alrededor de mil millones dólares, como ocurrió este año».
Advirtieron, además, que el acompañamiento estará condicionado a que la deuda solicitada se utilice exclusivamente para cancelar obligaciones ya vencidas: «Si el pedido de endeudamiento es para pagar deuda vencida estaríamos dispuestos a acompañar, ahora si quieren endeudarse para gastos corrientes no cuenten con nosotros».
El pedido oficial contempla dos componentes principales: USD 1.045 millones ya solicitados a mitad de año para cubrir obligaciones de Rentas Generales y un nuevo requerimiento de USD 1.990 millones para 2026, destinados a refinanciar pasivos financieros o judiciales y a sostener proyectos sociales y de infraestructura.
En su articulado, la iniciativa habilita al Ejecutivo a usar esos fondos «para el pago de los servicios de capital, intereses y demás gastos asociados al endeudamiento». P
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Las críticas también alcanzaron al nuevo Fondo de Fortalecimiento de la Inversión Municipal, que quedaría atado al endeudamiento por USD 1.990 millones y permitiría a los municipios financiar incluso gastos corrientes. Este punto anticipa un fuerte debate con la oposición, que busca limitar ese margen de maniobra.
Entre ellos se expresó el diputado libertario Guillermo Castello, quien remarcó en Urbana BA que el endeudamiento «no puede ser para pagar gastos corrientes» y reclamó una reducción del gasto estatal. Mencionó ejemplos como la estructura de 18 ministerios, el Astillero Río Santiago y la Defensoría del Pueblo, con nueve funcionarios, a las que calificó como «todas estructuras elefantiásicas».
Asimismo, dirigentes de LLA destacaron la gestión económica nacional. Sebastián Pareja, armador bonaerense y diputado nacional electo, celebró el superávit primario y financiero obtenido por el Ejecutivo nacional en octubre, señalando que si Nación logró ordenar las cuentas, «en la Provincia también se puede, con menos impuestos y más gestión, es posible tener estabilidad». La legisladora libertaria, Geraldine Calvella acompañó esa postura al afirmar que desde la Legislatura impulsarán «las reformas que necesita la provincia de Buenos Aires para que sea libre, prospera y segura».
La pulseada recién comienza y se anticipa áspera: mientras el oficialismo defiende el endeudamiento para sostener obras, los libertarios exigen austeridad en las cuentas fiscales como condición para cualquier acuerdo. La negociación definirá el rumbo financiero bonaerense de los próximos años.
