Las negociaciones entre el kicillofismo y la oposición ya empezaron. El senador, Marcelo Daletto, advirtió en un informe que la caída de recursos municipales se volvió estructural y pidió incluir un fondo de compensación en la discusión presupuestaria.
En la antesala del análisis legislativo del Presupuesto 2026 enviado por el gobernador, Axel Kicillof, un informe del senador provincial Marcelo Daletto (UCR + Cambio Federal) se posó sobre las cuentas de los 135 municipios. El legislador difundió un trabajo en el que alertó que la pérdida de coparticipación que arrastran los distritos desde 2023 no fue corregida y reclamó que el Ejecutivo incorpore un mecanismo específico para repararla.
«Necesitamos que el Gobierno Provincial impulse una Ley de Presupuesto que contenga un fondo que repare la pérdida en la Coparticipación que acumularon los municipios en los últimos dos años», planteó.
El trabajo técnico del senador expone que, mientras la Provincia obtuvo en el primer semestre un incremento real del 6,6 % en la Coparticipación Federal de Impuestos, las transferencias automáticas hacia los municipios retrocedieron 1,5% en términos reales respecto del mismo período del año anterior. Para Daletto, esta diferencia refleja que los recursos propios bonaerenses no acompañaron la evolución de los envíos nacionales, afectando de lleno las arcas locales.

De acuerdo con el documento, el 65 % de los municipios sufrió reducciones reales en las remesas automáticas, con caídas superiores al 8 % en algunos casos. Esa baja se suma a la contracción del período 2023-2024 y eleva el retroceso acumulado al 5,9 % en dos años. Entre enero y junio, los distritos recibieron 2,15 billones de pesos por fondos de transferencia automática, cifra que implicó un alza nominal del 50,8 % pero una merma real del 1,5%. De ese total, el 78% correspondió a coparticipación bruta, mientras que el resto provino de fondos específicos -como Financiamiento Educativo o Inclusión Social-, que sí mostraron mejoras reales, aunque insuficientes para compensar la caída global.
La brecha entre lo que creció la Provincia y lo que percibieron los municipios tiene su explicación, según el estudio, en el bajo rendimiento de los recursos propios. En el primer semestre, Ingresos Brutos mostró una baja real del 2,7 % y el Inmobiliario se desplomó un 26,3 %. En contrapartida, Sellos avanzó un 43,9 % y Automotor un 7 % real.
En conjunto, y pese a esas variaciones, la recaudación provincial terminó casi empatada con la inflación, con una caída marginal del 0,2%. Al desagregar municipio por municipio, apenas 47 lograron esquivar las pérdidas, mientras que Marcos Paz sobresalió con un 13,9 % real positivo y, en el otro extremo, Saavedra y otros nueve distritos registraron descensos superiores al 7 %.
Para Daletto, que la Provincia haya cerrado el semestre con un crecimiento real del 6,6 % en la coparticipación y, aun así, los municipios hayan recibido menos, sólo puede explicarse por el débil desempeño de los recursos bonaerenses. En ese sentido, el senador insiste en sumar un fondo de compensación municipal a la discusión presupuestaria para evitar que la situación se agrave, especialmente en un contexto donde aumentan costos operativos, demandas sociales y presión salarial.

De cara a la reunión de comisión prevista para este martes, el legislador subrayó que la Provincia dispone de margen para avanzar en esa dirección, ya que los ingresos totales crecieron un 2,5 % real en el primer semestre, alcanzando los 12,9 billones de pesos. Ese incremento se explica, sobre todo, por la mejora del 5,3 % real en la Coparticipación Federal de Impuestos enviada por Nación, que constituye la mitad del presupuesto bonaerense. Además, recordó que las transferencias no automáticas de Nación siguen en retroceso desde 2024, lo que profundiza el deterioro municipal.
El informe agrega que, incluso con un alza real del 3,4 % en los ingresos provinciales durante el tercer trimestre, los municipios volvieron a quedar relegados, con otra caída real del 0,9% en los fondos recibidos. Para Daletto, el Presupuesto 2026 debe funcionar como un punto de quiebre que frene esa tendencia y devuelva previsibilidad financiera a los distritos.
