El Congreso espera la convocatoria a sesiones extraordinarias mientras crece la polémica por el senador Edgardo Kueider, detenido con dinero no declarado en la frontera con Paraguay. La Libertad Avanza y el PRO respaldan suspenderlo por tres meses, mientras Unión por la Patria presiona por su expulsión. El escándalo agudiza tensiones y deja en pausa la actividad legislativa
Las sesiones ordinarias finalizaron hace dos semanas y el Congreso aguarda el llamado del gobierno de Javier Milei para convocar a sesiones extraordinarias. El listado de temas —conformado por iniciativas que interesan exclusivamente a la Casa Rosada— ya estaba definido.
No obstante, la inactividad legislativa no se debe solo al cierre del período ordinario, sino también al escándalo generado por la detención del senador de Unidad Federal, Edgardo Kueider, en la frontera con Paraguay, donde fue hallado con una cantidad de dinero no declarada. Ante la presión de varios bloques opositores en el Senado, La Libertad Avanza (LLA) se vio obligada a solicitar una sesión para implementar alguna medida que ayude a aliviar la tensión.
Según informaron fuentes parlamentarias, el Senado llevará a cabo una sesión para proponer una suspensión de Kueider por tres meses, impulsada por el oficialismo y sus aliados. “Control de daños”, resumieron. Esta decisión se diferencia del planteo del interbloque de Unión por la Patria, que había propuesto una reunión con el fin de expulsar al senador entrerriano.
Kueider, quien fue electo bajo el ya disuelto Frente de Todos, ha mostrado afinidad con el gobierno de Milei desde su asunción. No solo respaldó la aprobación de la ley Bases —que se logró gracias al voto desempate de la presidenta del Senado—, sino que también fue miembro informante del proyecto de Boleta Única. A instancias del asesor presidencial, Santiago Caputo, estuvo cerca de liderar la comisión Bicameral de Seguimiento de los Servicios de Inteligencia. Por el momento, el legislador por Entre Ríos solicitó una licencia.
Desde el bloque de Juan Carlos Romero señalaron que: “Obviamente, la expulsión será tratada posteriormente. En este momento, proponemos su suspensión hasta el 1° de marzo, para que pueda presentarse a dar explicaciones, y luego se analizará su expulsión, si corresponde”.
La diferencia con la propuesta de expulsión impulsada por el peronismo fue justificada alegando que el “kirchnerismo” “defendió a Cristina (Kirchner, ex presidenta), a (el senador Oscar) Parrilli y a (el ex senador José) Alperovich, incluso cuando este último fue condenado”. También agregaron: “Lo respaldaron durante varios años de licencia”.
Desde el PRO admitieron que apoyarán el pedido de suspensión por tres meses para el senador involucrado en el escándalo. Antes de que esta postura se hiciera pública, ya habían anticipado su decisión de “dar quórum”, lo que sugería un respaldo a la única iniciativa disponible en ese momento: la presentada por Unión por la Patria.
“Nosotros vamos a bajar, a dar quórum”, afirmó el senador del PRO Luis Juez en una entrevista radial. Aunque el partido amarillo ha actuado como aliado de La Libertad Avanza (LLA) en ambas cámaras del Congreso, el clima preelectoral ha marcado una clara distancia entre los representantes cercanos a Mauricio Macri y aquellos que defienden la agenda del actual gobierno.
“Primero vamos a construir en quórum, que es difícil en el Senado. Vamos a poner en claro una cosa: el oportunismo le asiste a otro, nosotros siempre hemos combatido la corrupción. Lo de Kueider es un acto de extrema vergüenza, que lastima y hiere al Senado”, agregó el legislador cordobés.
Por su parte, Unión por la Patria solicitó una sesión especial para el jueves 12 a las 11. Si el bloque peronista logra sentar a sus 33 miembros y sumar otros cuatro, alcanzaría los 37 necesarios para obtener quórum. Sin embargo, para concretar la expulsión del senador, se requieren dos tercios de los votos, es decir, 48 senadores.
Gran parte de los legisladores del Senado se han mantenido en silencio respecto al caso Kueider. Se especulaba con una declaración pública, aunque no le resultaría conveniente ni al peronismo ni a LLA. “Pero si llaman, estaremos”, comentó una fuente de la UCR. Había rumores de que los radicales estaban preparando un pronunciamiento, aunque hacia el final de la semana pasada existía cierta reticencia en su bancada para hacerlo público.
Entre las pocas voces que se manifestaron, Mónica Silva de Juntos Somos Río Negro fue contundente al declarar que Kueider “tiene que ser desplazado de su lugar”. En una entrevista radial, añadió: “Tenemos que tener absoluta convicción y lograr que el Senado sesione para tratar este tema”. Silva, quien responde a Alberto Weretilneck, forma parte del interbloque Provincias Unidas, del cual también es miembro el senador entrerriano.
Por el momento, desde la Presidencia del Senado no se ha convocado a ninguna sesión. “Todavía no”, mencionaron desde el entorno de la vicepresidenta Victoria Villarruel. Consultados sobre si hubo diálogo con la Casa Rosada respecto a la solicitud de Unión por la Patria, señalaron que “siempre hay diálogo”, aunque no aclararon si esas conversaciones incluyeron una petición para evitar la convocatoria al pleno del Senado.
