Sin participación directa en la historia nacional, el sector religioso gana terreno en la política argentina.
Sin tener una participación histórica en la política nacional, el evangelismo entra en una nueva etapa con la figura de Javier Milei en la presidencia. A pesar de no tener una agenda puramente religiosa, los practicantes tendrán por primera vez en la historia un bloque de por lo menos 12 diputados en el Congreso Nacional, una situación que los ubica como un sector de importancia en el recinto.
En el Senado, La Libertad Avanza tiene dos pastoras: la neuquina Nadia Márquez y la jujeña Vilma Bedia.
En la Cámara baja, el bloque oficialista cuenta con siete diputados evangélicos: Mónica Becerra, de San Luis; Maira Frías, de Chubut; Miguel Rodríguez y Santiago Pauli, de Tierra del Fuego; Gastón Riesco y Soledad Mondaca, de Neuquén; Celeste Ponce, de Córdoba; Lorena Villaverde, de Río Negro; y Jairo Henoch Guzmán, de Santa Cruz. La lista también incluye a la mendocina Lourdes Arrieta, quien ya no forma parte del oficialismo, pero que supo aprovechar el sello libertario en 2023 para llegar al Congreso.
Desde que Milei llegó a la Casa Rosada acumuló gestos a favor del universo evangélico. En 2024, el Gobierno declaró el 31 de octubre como el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes y, en julio de 2025, por primera vez en la historia un presidente participó de una celebración en un templo: fue en Chaco, durante la inauguración de la iglesia evangélica “Portal del Cielo”, cuyo máximo referente es el pastor Jorge Ledesma.
En ese evento también estuvo el apóstol Guillermo Maldonado, co-fundador de la iglesia El Rey Jesús, con sede en Miami. Se trata de un líder religioso con vínculos aceitados con Donald Trump —en 2024 lanzó “Evangélicos por Trump”, una coalición que buscaba llegar al voto latino— y que suele participar de eventos junto al presidente de Estados Unidos.
Si bien, gran parte de los diputados ligados al evangelismo reconoce que siguen la agenda partidaria y no una común, como sucede en el parlamento brasileño donde el sector tiene un gran poder de influencia, ahora el Congreso tendrá un bloque sólido de 12 ediles que tienen un eventual poder de negociación.
