El juez federal Claudio Bonadío le envió un oficio al interventor de TBA exigiendo que se prohíba el acceso a los receptáculos donde algunos pasajeros suelen viajar. Lo dispuso tras escuchar al padre de Lucas Menghini Rey.
El magistrado tomó esa resolución tras escuchado el testimonio del padre de Lucas Menghini Rey, quien aseguró: "Si Lucas no hubiese podido ingresar a ella, hoy podría estar vivo".
A raíz de ello, Bonadío ofició al interventor de TBA indicándole que debía proceder a sellar los accesos de esas "cabinas auxiliares" y cualquier otro sitio que no estuviera habilitado al público, ordenándole además que no permitiera la salida de formaciones en las condiciones denunciadas de irregularidades.
Paolo Menghini aseguró además en su declaración que "a catorce días de la tragedia de Once, muchos de los trenes de la Línea Sarmiento siguen circulando con las "cabinas auxiliares" en condiciones tales que el público tiene acceso a su interior".
Dichas "cabinas auxiliares" son los espacios en los trenes en los que se ubica el motorman. Cuando no son utilizadas, sus puertas permanecen clausuradas; sin embargo, el público puede acceder a ellas por las ventanas. Por ese motivo, varias están enrejadas para impedirlo. Muchas no lo están y algunos pasajeros acceden a ellas por esos espacios.
