La Justicia federal resolvió extender por otros 90 días el congelamiento de los bienes del ex diputado nacional, José Luis Espert, en el marco de una investigación que analiza un presunto esquema de lavado de activos vinculado a una transferencia de UD 200.000 realizada por el empresario Fred Machado, quien fue extraditado a los Estados Unidos por sus vínculos con el narcotráfico.
La decisión fue adoptada este lunes por el juez federal de San Isidro, Lino Mirabelli, quien prorrogó la orden de no innovar que pesa sobre la totalidad de los bienes muebles, inmuebles y activos financieros del economista.
La disposición judicial no solo alcanza a Espert, sino también a su esposa María Mercedes González, a su hijo Manuel Iglesias y a varias sociedades relacionadas con el exlegislador. Entre las firmas involucradas aparecen Varianza SA, El Encuentro de Castello SA, Killaco SA y un condominio familiar.
La investigación se inició luego de que el fiscal federal de San Isidro Fernando Domínguez solicitara la medida inicial tras detectar la existencia de activos en el exterior que no habían sido declarados ante la ARCA, entre ellos la cuenta bancaria en la que se acreditó el dinero transferido por Machado.
En el expediente también se identificó un movimiento financiero que generó sospechas: se constató que Espert habría retirado USD 80.000 en un momento previo a que entrara en vigencia la orden judicial que impedía realizar modificaciones sobre su patrimonio.
Con la prórroga dispuesta por el magistrado, los bienes mencionados en la causa permanecerán inmovilizados, lo que significa que no podrán ser vendidos, transferidos, gravados ni alterados. El objetivo es preservar el estado patrimonial mientras avanza la investigación y evitar eventuales maniobras que puedan frustrar un posible recupero de activos de origen ilícito.