Las trabajadoras y trabajadores de la empresa textil de 120 trabajadores ubicada en Villa Lynch lograron recuperar la firma y que la misma se transforme en una cooperativa. Ya retomaron la producción. El rol de Katopodis y de la CTA.
En medio del contexto económico adverso que sufre de forma casi generalizada todo el país, las pequeñas fábricas y empresas son las que más padecen las medidas del gobierno nacional. Pero esta semana la Justicia le dio una luz de esperanza a los sectores más afectados.
Los trabajadores de la cooperativa 8 de Enero podrán volver a producir. Los 65 trabajadores de la ex Sport Tech fueron habilitados por la Justicia para ingresar al predio principal donde estaban las máquinas que hacía tiempo no se utilizaban.
En total, la fábrica estuvo ocupada por 6 meses.
El juez en cuestión es Horacio Robledo, titular del Juzgado en lo Comercial N° 25. Él firmó el fallo que permite a los trabajadores usar las máquinas y la materia prima que había permanecido dentro de la fábrica.
De esta manera, los trabajadores (en su mayoría mujeres) fueron reconocidos como acreedores en el proceso de quiebra, cerrándose así un largo litigio judicial y laboral.
Todo empezó en enero cuando los trabajadores hicieron un paro para reclamarle al dueño de Sport Tech, Pablo Enrique, lo que les correspondía: el sueldo, el aguinaldo y las deudas.
Una alegría que luego de 6 meses de lucha de los trabajadores y trabajadoras, #SporTech vuelva a funcionar como empresa recuperada. Desde el Municipio pudimos ayudarlos con varias acciones y un plan de deuda que le ofrecimos al titular del inmueble y que fue validado por el Juez. pic.twitter.com/5OzeyUQAlN
— Gabriel Katopodis (@gkatopodis) July 1, 2019
No fue una pelea fácil. En el medio hubo tres órdenes de desalojo, el hostigamiento policial, la amenaza constante de la infantería, un pedido de captura y decenas de movilizaciones al Congreso de la Nación.
Los trabajadores tuvieron respaldos importante del arco político y sindical. El más cercano en cuanto a la distancia fue el del intendente de San Martín, Gabriel Katopodis, que desde el primer momento intervino para gestionar el acuerdo. “El municipio participó condonando una serie de deudas y buscando financiamiento para poner en marcha nuevamente la producción», explicó el jefe comunal.
Del ambiente gremial contó con el respaldo del Sindicato Unido de Costureros y Empleados del Vestido, perteneciente a la CTA Autónoma. Pablo García, líder de ATE y la CTA Autónoma acompañó este proceso juntos a los trabajadores en este momento y celebró el regreso ahora de la empresa como Cooperativa 8 de Enero.
“Es histórico cómo conseguimos esto, hay cosas que ocurrieron acá y que nunca habían pasado en ningún lado”, explicó Fernando Castillo, titular del sindicato de Costureros
Katopodis también expresó su satisfacción con el logro: “Sport Tech es una de las industrias textiles que como muchas en la Argentina y en el partido de San Martín fueron golpeadas por la caída del consumo, por la caída de la producción, por la ola importadora que destruyó el empleo argentino”.

“En San Martín el sector textil es bien importante –explicó Katopodis-. En el caso de Sport Tech eran 120 trabajadores y el empresario declaró una quiebra fraudulenta, se quiso ir vaciando la empresa… Y los trabajadores se fueron organizando: fuero 6 meses de lucha, estaba el antecedente del cierre de una filial de esta industria en Luján, donde la gente había quedado en la calle… Y acá en San Martín logramos conjuntamente con el gremio, con los trabajadores y el municipio, discutir y negociar durante 6 meses con el juez, para conseguir la posibilidad de homologar una acuerdo y permitir que las máquinas y todo el capital de trabajo no se liquide en la quiebra. Y logramos definitivamente que hoy se pueda estar reabriendo la industria”.
“Estas son las cosas que hay que hacer en Argentina: en el país tenemos capital industrial, empresarios y trabajadores. Hay que arremangarse. En este caso logramos que el juez de la quiebra venga hasta la fábrica, recorra y hable con los trabajadores. Logramos encontrar a los dueños del inmueble (que no era el empresario que llevaba adelante el proceso productivo de Sport Tech) y les explicamos la necesidad de apostar a un acuerdo de este tipo”, concluyó el Intendente.

