La fórmula que se votó para distribuir el Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal de 116 mil millones de pesos divide aguas entre los jefes comunales. Desde el PRO explican que fueron perjudicados por la UCR. Los municipios más chicos, los más beneficiados.
La irrupción de La Libertad Avanza (LLA) en la arena política no solo provocó que el presidente sea Javier Milei, sino que también generó una ruptura en lo que era hasta hace un tiempo la principal oposición política al kirchnerismo: Juntos por el Cambio (JxC). Es que las diferencias entre los distintos espacios que lo componían se hizo cada vez más grande y eso trajo consecuencias en la alianza que, en la práctica, dejó de existir.
La Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO, los dos socios principales de la vieja coalición, tienen diferencias cada vez más profundas y atraviesan uno de sus momentos más tensos en la provincia de Buenos Aires, especialmente entre los intendentes. Y desde hace unos meses, existe un conflicto por la distribución del Fondo de Fortalecimiento Fiscal Municipal, donde varios alcaldes amarillos afirman haber sido perjudicados por la fórmula votada en la legislatura bonaerense en diciembre de 2023.
Es que, en el marco de las negociaciones por la aprobación de la Ley Fiscal Impositiva y el endeudamiento solicitado por el Ejecutivo provincial, a cargo del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se creó un Fondo de 116 mil millones pesos no reintegrables para los 135 municipios mediante la ley 15.480, estableció que el reparto se basa en el Coeficiente Único de Distribución (CUD) del 2024, que también determina el reparto de los fondos coparticipables de la provincia para los municipios.
El Gobierno provincial había detallado que los montos se iban a desembolsar de acuerdo a un esquema que comprende la transferencia del 10% correspondiente a cada municipio hasta el 15 de febrero, un 30% hasta el 30 de abril, otro 30% hasta el 31 de julio, y un último 30% hasta el 30 de octubre. La principal variable del CUD es la salud. Esta variable se nutre, en gran medida, de la cantidad de camas para internación con las que dispone un municipio en su sistema de salud local. En los municipios grandes, ese número se reduce por la presencia del sistema de salud provincial.

Sin embargo, si nos referimos específicamente del Fondo creado, desde el PRO aluden que esta herramienta de reparto mediante el CUD favorece a los municipios más chicos, particularmente del interior bonaerense, muchos distritos gobernados por la UCR. Esta situación, dicen en la UCR, la plantearon a último momento de la votación, por lo que no se lograron generar las condiciones para su modificación y se optó por dejar para más adelante un posible cambio de fórmula.
La primera cuota del Fondo se depositó en febrero y las premoniciones de los intendentes amarillos se cumplieron. Mar del Plata, Pergamino, Tres de Febrero, San Isidro, Vicente López o Junín, todos en manos del dirigentes del PRO y con una población que va desde los cien mil a más de un millón de habitantes, recibieron menos fondos que con una fórmula que contemple su aporte recaudatorio. «Para Mar del Plata es una diferencia de mil millones de pesos», dijo un diputado radical, en diálogo con Página 12, por las quejas que llegan a la Legislatura de parte de Guillermo Montenegro, intendente de General Pueyrredón.
En diciembre, según cuentan entre las filas del PRO, el acuerdo consistía en tomar dos variables. «Un 50 por ciento del fondo que se reparta en base al CUD y el otro 50 por ciento en base a los recursos provenientes de los ingresos corrientes de cada municipio», explican. Sin embargo, finalmente no ocurrió así: «Pero se cambió y se hizo 100 por ciento CUD», apuntaron.

Para el mismo legislador la solución pasa por los intendentes. Es que las negociaciones con el Ejecutivo provincial sobre el monto y las condiciones para distribuir los 116 mil millones que componen el Fondo estuvieron en manos de Maximiliano Suescún, jefe comunal de Rauch, por el lado del radicalismo y Diego Valenzuela, de Tres de Febrero, del PRO. «Esto es como la coparticipación nacional donde la propuesta tiene que venir de los gobernadores, así que nosotros esperamos que la solución a este problema llegue de los intendentes«, aludió la misma fuente.
Por su parte, un intendente radical no dejó dudas ante la consulta de este medio: «¿Cómo vamos a cagar a alguien nosotros que somos el bloque más chico?. Esto se negoció entre todas las partes, con los representantes del PRO y Unión por la Patria y se consensuó esta fórmula». Además, reconoció que, otras veces, el reparto de otros fondos contempló en la fórmula para la distribución a la capacidad de recaudación de las intendencias, un factor que favorece a los distritos más populosos. «No sé por qué no se incluyó esta vez, pero lo seguro es que se acordó con todos», aseguró.
Hoy no se vislumbra una solución a corto plazo entre ambos partidos, pero tampoco hay indicios de que el proyecto legislativo firmado por Oriana Colugnatti avance. Se intentó tratar sobre tablas, pero la moción fue rechazada en la última de reunión de labor parlamentaria y se decidió que transite el correspondiente camino por comisiones. Presupuesto, Asuntos Municipales, Asuntos Constitucionales y Legislación General deberán, entonces, emitir dictamen.

«Para que tengan más ingresos los municipios grandes hay que quitarle a los más chicos, y en la Legislatura la representatividad de los distritos chicos es mayor», le dice a este medio legislador que suele estudiar los números de los recintos. La Cámara de Diputados está compuesta de 92 bancas, donde 41 responden a la primera, tercera y octava sección, mientras que 51 son del interior. De todas maneras, la división conurbano e interior pierde un poco de peso, teniendo en cuenta los grandes distritos del interior como General Pueyrredón en la quinta o, también, algunos chicos como Brandsen o San Vicente inmersos en la populosa tercera sección.
La importancia de este punto no pasa desapercibido en el PRO porque confían en la permeabilidad de Unión por la Patria para tratar el proyecto un panorama económico complicado producto de la motosierra, licuadora y elementos contundentes y diversos aplicados por Milei, que desguazan las arcas municipales. UxP es la llave para poder obtener los números necesarios en ambos recintos para llegar a buen puerto en una modificación de estas características.
Sin embargo, la postura del oficialismo es clara. «La Ley se aprobó y salió por acuerdo», dice un diputado de ascendencia en las decisiones del bloque de UxP en Diputados. «Hasta acá, nuestro espacio político no nos planteó preocupaciones por el tema, sí sabemos que ellos si lo están«, apuntó. Aunque se mostró predispuesto: «Cualquier modificación va a contar con nuestra voluntad de sentarnos a conversar y ver cuál es la síntesis para alcanzar un nuevo acuerdo en caso que se necesite, así que no habría problema de discutirlo«.
