La central de trabajadores realizará una huelga en todo el país con movilizaciones y actos en las capitales provinciales. Habían dado una tregua desde el 22 de abril para que se implementara un "blindaje social" para los 59.000 casos de despidos y suspensiones que contabilizan en Argentina. "El Gobierno ni siquiera conformó el Consejo Nacional del Salario", explicó el líder sindical, Hugo Yasky.
Sin recibir siquiera un llamado del Gobierno para discutir cómo paliar los 59.000 casos de trabajadores que fueron despedidos o suspendidos, la CTA convocó a un paro nacional el 27 de mayo.
"El Gobierno ni siquiera conformó el Consejo Nacional del Salario", explicó el líder de la central de trabajadores, Hugo Yasky. “Ese era el reclamo más básico que se planteó en la movilización nacional el mes pasado”, se quejó.
El 22 de abril, la CTA reclamó a la gestión de Cristina Kirchner un “blindaje social” que prohibiera los despidos durante seis meses, exigió que Carlos Tomada, ministro de Trabajo, conformara de manera urgente un Consejo Nacional del Trabajo, pidió un seguro de desempleo extensivo a los trabajadores en negro y el establecimiento de asignaciones universales por hijo. Lo hizo con una masiva movilización de trabajadores en 135 puntos del país. Pero a 20 días de la jornada de protesta, ni el titular de la cartera laboral ni ningún funcionario kirchnerista les dio una respuesta o una señal de medidas que frenen los despidos.
Esta vez, el 27 de mayo, la central de trabajadores hará un paro nacional por 24 horas y se realizarán movilizaciones en las capitales de todas las provincias. Cerrarán la medida de fuerza con un acto en Buenos Aires, pero todavía no definieron en qué lugar ni a qué hora.
