Elba Luna y Marta Sueldo, pertenecientes al centro de jubilados Segunda Juventud, pasaron por LaNoticiaWebTV y contaron cómo se organizan colectivamente para llegar a fin de mes entre inflación y tarifazos. Video.
E.R- De boca de dos integrantes de un centro de jubilados de San Martín queremos conocer cómo la están pasando. Parece una verdad de perogrullo, pero queremos que nos cuenten. ¿Cómo se llama el centro de jubilados?
Elba Luna.- La segunda juventud. Estamos en Villa Lynch. Es un centro en el que tenemos actividades. Pero, como en todo centro, estamos pasando momentos difíciles. Si bien la cuota social no es muy elevada, a la gente le cuesta pagar treinta pesos. La situación está muy difícil
Más allá de la actividad del centro en sí misma, ustedes como jubiladas ¿cómo la están pasando? en un momento donde lo que más aumenta son los alimentos, lo que ha pasado con los servicios.
Marta Sueldo.- La situación en general que tenemos. Vivimos de mentiras. Aumentan los medicamentos, aumenta todo: comestible. Hay mucha indigencia, abandono de parte de los gobernantes hacia los que somos los más débiles, los jubilados y los niños.
Pasan a ser heroínas respecto de cómo armar una comida, cómo llegar a fin de mes, cuando la salud pide una atención superlativa, es una situación complicada…
E.L- Totalmente. Nosotros tenemos una jubilación mínima mi esposo y yo. Más de una vez hemos tenido que hacer una comida diaria porque dos comidas no podés hacerlo. No tomamos un mate cocido o pan. Si tenemos galletitas comemos eso y así vamos tirando. La jubilación mínima no alcanza. Fuimos a comprar una leche: cincuenta pesos. Cuatro cosas en el supermercado: $495. No podés vivir. Agreguemos que nos cuidamos con la luz, con el gas. Que pagas los impuestos al día o estás en moratoria.
Marta, esta semana yo veía imágenes de gente haciendo cortes, reclamando por comida, la situación de los piquetes, más allá de la polémica que no quiero amplificar, y veía cada vez más jubilados. Hay dos situaciones, el jubilado que está triste y se resigna y dice «siempre lo mismo». Y, está el otro, el que sale a la lucha. ¿Ves más gente en la calle?
M.S.- Sí. Tendría que haber muchísimos más, entre ellas yo. Tenemos que salir todos. Si somos pocos, nadie nos va a escuchar.
¿Qué piensan de lo que dijo el presidente de que este es el camino correcto, que hay que darle otro mandato porque este esfuerzo va a rendir frutos?
M.S.- No estoy de acuerdo. No querría decir una grosería pero es un cínico. No puede decir eso. Yo le preguntaría al señor si él o sus papás podrían vivir con el sueldo mínimo que tenemos los jubilados. Los que tenemos que pagar alquiler, pagar los remedios.
E.L- Total desacuerdo. Sí comparto lo que dice Marta. Tendríamos que salir muchos más. Quisieramos que todos ellos pasen un mes con un sueldo de 9 mil pesos que estamos cobrando. Yo todavía no cobré el aumento. Quisiera que pasen un mes entero con todo lo que cuesta mantener una casa
¿Ustedes tienen ayuda de sus hijos, familiares? Porque siempre es complicado y, sabido es que a todo nivel está complicad. Hasta para los hijos colaborar con los padres.
M.S.- Mis hijos cada uno tiene su familia. Yo no tengo porque yo viví pagando mi jubilación para no cobrar unas migajas. Tengo pensión también, pero yo no tengo que esperar de mis hijos. Para eso me descontaron durante 30 años, para hoy cobrar migajas. Yo me puedo valer a los tirones, a los ponchazos. Pero la gente que tiene una jubilación sola, ¿cómo hace? Y si alquila, y con los remedios. Y tal vez no tienen hijos.

