El asunto será un termómetro judicial que marcará el debut del gobierno de Milei de cara a cómo pueda digerir un eventual fallo contrario a la administración que conducirá.
Con la firma de tres de sus miembros, la Corte Suprema de Justicia rechazó las recusaciones y las excusaciones planteadas por el Gobierno Nacional contra su decisión de fines de 2022 en la que definió otorgar una medida cautelar a favor de la administración porteña.
De esta manera, da el primer paso para que será el camino que la lleve a tomar una definición de fondo en la demanda por Coparticipación que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires impulsó contra el Estado Nacional.
El expediente había quedado congelado en esa instancia cuando el Frente de Todos tomó el fallo como la última declaración de guerra y desató toda su artillería recursiva, mediática y hasta institucional a través del pedido de juicio político a todos sus miembros.
El principal interrogante pasa por saber si finalmente el máximo Tribunal se perfila para dar una solución definitiva al asunto que puede oficiar de bienvenida a la nueva administración que cambió de figuras tanto con el nuevo gobierno nacional de Javier Milei como con el porteño, con Jorge Macri, aunque este es del mismo color político de Horacio Rodríguez Larreta, actual alcalde de la Ciudad.
Coincidencia o no, los últimos debuts de gobiernos se terminan llevando bajo el brazo un fallo ligado a controversias por la coparticipación. La Corte despidió a Cristina de Kirchner con tres megademandas a favor de Córdoba, Santa Fe y San Luis que repercutieron durante el mandato de Mauricio Macri pero tuvieron prolongación en el de Alberto Fernández. Al finalizar la gestión PRO, el máximo tribunal deshilachó la serie de deducciones coparticipables que Macri había dispuesto para apuntalar el tramo final de su campaña y ahora debe dirimir si CABA debe recuperar todo o parte de lo que el Ejecutivo dispuso detraer del porcentaje que Macri le asignó a Rodríguez Larreta por el traspaso de la policía.
Con lo que respecta a la Coparticipación de CABA, el asunto será un termómetro judicial que marcará el debut del gobierno de Milei de cara a cómo pueda digerir un eventual fallo contrario a la administración que conducirá.
