La Comisión Bicameral de Inteligencia abrió una investigación sobre Diego Kravetz, exsecretario de Seguridad porteño, tras recibir diversas acusaciones de abuso de autoridad y apremios ilegales. El análisis, impulsado por la oposición, busca evaluar su idoneidad para el cargo de director de operaciones de la SIDE, un puesto clave en el ámbito de la inteligencia estatal.
La Comisión Bicameral Permanente de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia decidió abrir una investigación sobre la conducta de Diego Kravetz, exsecretario de Seguridad porteño y flamante director de operaciones de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). El presidente de la comisión, el senador Martín Lousteau, encabezó la sesión, en la que se recibieron las impugnaciones a su designación. Tras analizar las pruebas presentadas, se emitirá un dictamen, aunque no vinculante.
Diversos referentes de la oposición, entre ellos los diputados Mónica Fein y Esteban Paulón (Socialismo), el dirigente social Juan Grabois y la activista Paula Litvachky (CELS), acusaron a Kravetz de protagonizar varios episodios de abuso de autoridad y apremios ilegales mientras dirigía la fuerza de seguridad porteña. Según los opositores, estos incidentes comprometen su idoneidad para ocupar un cargo de alto rango en una institución sensible como la SIDE.
La Comisión Bicameral se comprometió a solicitar toda la evidencia posible, incluidos documentos, expedientes y videos, para evaluar la gravedad de los cargos. En cuanto al procedimiento, se anticipó que, si se considera necesario, podrían citar a Kravetz antes de emitir el dictamen final.
Uno de los episodios más recientes involucró a Kravetz en octubre de 2024, cuando fue filmado agrediendo a un joven detenido por la Policía de la Ciudad. La denuncia, presentada por el defensor oficial del detenido, lo acusó de abuso de autoridad e incumplimiento de deberes. Además, Grabois recordó otros incidentes, como la detención de un menor sin pruebas y una operación represiva en un comedor comunitario en Lanús.
El nombramiento de Kravetz al frente de la SIDE fue cuestionado no solo por su conducta en la gestión de la seguridad, sino también por los métodos utilizados en su designación. Los opositores señalaron que la ley de inteligencia fue modificada por decreto de necesidad y urgencia, sin la intervención del Congreso, lo que generó aún más sospechas sobre la legalidad del proceso.
A pesar de que el dictamen de la Comisión Bicameral no tiene carácter vinculante, los opositores consideran que una resolución adversa sería un importante gesto político contra la designación de Kravetz.
