Cristina Fernández de Kirchner retomó en los últimos días su actividad política de manera gradual y bajo estrictas indicaciones médicas, luego de haber atravesado una apendicitis aguda que derivó en una cirugía y una prolongada internación.
En los últimos días pasaron por allí figuras clave del kirchnerismo, entre ellos el diputado nacional Juan Grabois y el ex senador Oscar Parrilli, que retomara labores directivas en el Instituto Patria.
CFK y el cristinismo intentarán dar batalla instalando una vez más una campaña con el lema “Cristina libre” y mostrándola como alternativa a las políticas de La Libertad Avanza. También lo harán instalando una agenda mediática distinta a la que se impulsa desde la Casa Rosada.
El objetivo es reinstalar la idea de la proscripción política de la ex senadora y advertir que, sin su participación, las elecciones presidenciales de 2027 estarán atravesadas por una “dudosa legitimidad democrática”, en una analogía directa con lo ocurrido con Juan Domingo Perón durante los años de proscripción.
La discusión sobre la deuda externa y una crítica frontal al fracaso de las políticas económicas del presidente Javier Milei, estarán paralelo a esa campaña, con la propia Cristina con tweets y documentos.
