En Diputados reina el desconcierto sobre el destino de la sesión para suspender las PASO. El debate se retomaría la semana que viene.
Con una nueva postergación, en los pasillos de la Cámara de Diputados bonaerense reina la incertidumbre sobre cuál será el destino de la sesión para suspender las elecciones PASO. Con un clima de tensión entre los integrantes de la bancada mayoritaria, los legisladores no llegaron a un acuerdo y el debate se postergó, una vez más, al menos una semana.
Si bien los diputados bajaron sus bancas a las 14 horas con número suficiente para sesionar, con excepción de La Libertad Avanza y los once legisladores que integran el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof, la sesión pasó a un cuarto intermedio que se reanudó recién a las 17 horas.
En los pocos minutos que duró la sesión, el titular del bloque de Unión por la Patria, el camporista Facundo Tignanelli, presentó una moción para tratar “con o sin despacho en la próxima sesión el proyecto de ley de Rubén Eslaiman, para que sea incluido en el próximo orden del con las modificación que introducirán”, la cual fue aprobado por los dos tercios de los legisladores presentes.
Si bien la iniciativa del massista Rubén Eslaiman refiere únicamente a la suspensión de las PASO bonaerense, una versión que tomó fuerza en la Legislatura es que La Cámpora y el Frente Renovador buscan agregarle un artículo que fije las fechas de las elecciones bonaerenses en el mismo día que las nacionales, como pretenden Cristina Kirchner y Sergio Massa.
El trasfondo de esta disputa se ancla en la falta de una conducción unificada dentro del peronismo bonaerense. Desde la derrota en las elecciones nacionales de 2023, las diferencias entre Kicillof, el kirchnerismo duro y el massismo se profundizaron. Cada sector busca posicionarse estratégicamente de cara a 2027, lo que vuelve cada negociación electoral un pulso de poder más que una discusión técnica sobre el calendario.
“Nos sondearon toda la semana, nos ofrecieron cosas, pero le dijimos que no. Queremos que se maten entre ellos”, dijo uno de los diputados libertarios a este medio, que decidió no bajar al recinto por la falta de definiciones al interior del oficialismo.
En tanto, un legislador opositor que respalda la suspensión de las PASO indicó a Diputados Bonaerenses: “El martes tuvimos varias reuniones pero ninguna con resultados. El problema es que no se ponen desacuerdo las tres facciones del oficialismo. No tenemos ni idea que va a pasar”,
Según lo que reconstruyó este medio, los legisladores de La Cámpora, del Frente Renovador y los que responden al gobernador Axel Kicillof no ceden. En las huestes de la agrupación de Máximo Kirchner están dispuestos a acompañar la suspensión de las primarias si es que el mandatario acepta que las elecciones bonarenses sean concurrentes, es decir el mismo día que las nacionales, que tienen fecha para el 26 de octubre próximo. “Estamos dispuestos a votar si es que las elecciones son concurrentes”, ratificaron ante la consulta de Diputados Bonaerenses.
En tanto, en Gobernación, proclives a desdoblar los comicios, insisten en que las facultades de convocar y de fijar la fecha de las elecciones son “competencia constitucional” de Axel Kicillof, tal como lo argumentó el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, en la conferencia de prensa que brindó este lunes. Incluso, desde calle 6 avisan que, si el trámite parlamentario no prospera este jueves, el Gobernador está dispuesto a zanjar las diferencias mediante un decreto que fije la fecha con antelación al 26 de octubre.
“Acá hay un claro intento de debilitar al Gobernador”, sostuvo un legislador que tributa a las filas de Kicillof, ante las intenciones del camporismo de avanzar con un proyecto de suspensión de las PASO que contenga un artículo referido al sistema de votación concurrente.
En ese tire y afloje por la fecha de las elecciones generales bonaerenses entre Cristina Kirchner, Sergio Massa y Kicillof, ya contado varias veces por este medio, se desangra el peronismo y naufraga la continuidad de la sesión en la Cámara de Diputados. “Esto se resuelve con una llamada del Gobernador a Cristina”, sostuvo, con tono molesto, una legisladora kirchnerista.
PASO: desconcierto y batalla de proyectos en Diputados
Si la jugada del Frente Renovador y La Cámpora de tratar el proyecto se suspensión de las PASO con el eventual agregado del artículo de elecciones concurrentes, esto podría significar la ruptura de los bloques de Unión por la Patria, que son la primera minoría en ambas Cámaras, con 37 integrantes en Diputados y 21 en el Senado bonaerense.
Aunque las bancadas oficialistas podrían partirse todavía con más fuerza si es que La Cámpora y el Frente Renovador aúnan voluntades con la oposición. En ese caso, superarían con amplio margen los 62 votos que requiere habilitar el tratamiento sobre tablas de la iniciativa.
En este escenario, desde el entorno del Gobernador denuncian que la jugada busca obstaculizar su capacidad de gobierno. “Están llevando adelante un golpe legislativo contra Kicillof. Se están alineando con el PRO de Mauricio Macri y La Libertad Avanza de Javier Milei para boicotear a un gobernador peronista. No lo quieren dejar gobernar, y eso es muy grave. Es la continuidad de lo que iniciaron en diciembre, cuando se aliaron con la oposición para impedir que Axel tuviera Presupuesto y Ley Impositiva”, afirmó un funcionario cercano al mandatario.
A priori, en el poroteo, podrían respaldar ese proyecto los dos bloques de la Unión Cívica Radical y La Libertad Avanza. Por su parte el pasado miércoles el PRO tuvo un encuentro para fijar posición sobre la fecha de las elecciones y el bloque dialoguista Unión Renovación y Fe se viene mostrando a favor de desdoblar las elecciones, pero podría moverse. Ante un escenario de ruptura, la oposición se sentaría a la mesa.
La disputa en el peronismo tomó todavía más temperatura a partir del últimatum que lanzó Cristina Kirchner, que sostuvo que si no hay acuerdo con el Gobernador está dispuesta a ser candidata a diputada bonaerense por la Tercera sección electoral, hipótesis que conllevaría la presentación de dos listas oficialistas diferentes.
El desenlace de este conflicto no solo definirá la modalidad electoral en Buenos Aires, sino que también será una prueba de fuego para la unidad del peronismo. Con el PJ dividido en facciones y sin una conducción clara, la resolución de este capítulo sentará un precedente clave para las disputas políticas que se avecinan en la provincia más grande del país.
