En solo siete meses, las provincias emitieron deuda por más de $4,2 billones para compensar la caída de transferencias nacionales. La provincia de Buenos Aires lidera el ranking y avanza con una demanda ante la Corte Suprema.
La motosierra de Javier Milei no solo afectó al Estado nacional: su impacto golpeó de lleno a las provincias, que en apenas siete meses se vieron obligadas a duplicar sus niveles de endeudamiento ante la falta de recursos provenientes de Nación. Según un informe de la consultora Politikon Chaco, entre enero y julio de este año, las provincias colocaron deuda por $4,2 billones, lo que representa un aumento del 132,5% interanual en términos reales.
El detonante fue la eliminación de las transferencias no automáticas del Tesoro Nacional, una medida que impactó con mayor dureza en aquellos distritos que no son afines políticamente al oficialismo. La consecuencia fue un endeudamiento generalizado para sostener el funcionamiento básico del Estado provincial, con ajustes presupuestarios que empiezan a erosionar servicios públicos esenciales.
La provincia de Buenos Aires encabeza la lista con el 58% del total emitido (2,4 billones de pesos). La administración de Axel Kicillof, además, presentó una demanda ante la Corte Suprema por una deuda de Nación que asciende a $12,1 billones, monto actualizado a junio de este año. A la demanda bonaerense se suman otras provincias como La Pampa, La Rioja, Formosa y Santiago del Estero, que también iniciaron acciones judiciales para reclamar los fondos retenidos.
Otros distritos con alta exposición a la deuda son Córdoba (21% del total, $865.000 millones) y Chaco (11%, $461.000 millones). En el caso chaqueño, las colocaciones recientes incluyeron títulos con tasas superiores al 38% y hasta instrumentos atados a la TAMAR, lo que refleja el costo creciente del financiamiento.
En julio, el fenómeno se amplió con la incorporación de nuevas provincias al mercado de deuda, como Entre Ríos y Tierra del Fuego, que salieron por primera vez en el año a buscar financiamiento. Solo en ese mes, se colocaron títulos por $428.526 millones, un 169% más en términos reales que en julio de 2024.
El problema no termina en la colocación: también se incrementó la carga de vencimientos. Entre enero y julio, las provincias afrontaron pagos por $3,7 billones, el 68% en pesos y el 32% en moneda extranjera, principalmente dólares. La provincia de Buenos Aires concentró casi el 58% de los vencimientos del mes pasado. Córdoba, Neuquén y Chubut también debieron pagar servicios de deuda en dólares, por un total conjunto de 75 millones.
El endeudamiento provincial recuerda al escenario de finales del macrismo, cuando varias jurisdicciones debieron reestructurar sus pasivos por falta de asistencia del gobierno nacional. Si el panorama actual persiste, las provincias podrían seguir ese mismo camino, en un contexto de creciente conflictividad fiscal y social.
Con un Gobierno nacional que se niega a revisar su estrategia de ajuste, la bomba del endeudamiento subnacional sigue creciendo. Y, con ella, la presión sobre servicios públicos, obra pública y salarios estatales en los distritos más afectados.
