El objetivo del gobernador es claro: disputar el liderazgo del peronismo bonaerense y sentar las condiciones para una unidad con él como figura central, frente al liderazgo que todavía ejerce Cristina Fernández de Kirchner a través de su hijo, Máximo Kirchner, titular del PJ provincial.
Axel Kicillof formalizará este sábado el lanzamiento del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), un nuevo espacio político desde el cual intentará estructurar una alianza electoral en la provincia de Buenos Aires. El objetivo del gobernador es claro: disputar el liderazgo del peronismo bonaerense y sentar las condiciones para una unidad con él como figura central, frente al liderazgo que todavía ejerce Cristina Fernández de Kirchner a través de su hijo, Máximo Kirchner, titular del PJ provincial.
La avanzada del kicillofismo ya había sido anticipada en el acto de cierre de 2023, en la plaza Malvinas Argentinas de La Plata. En ese escenario, Kicillof planteó que tenía la “responsabilidad” de construir una alternativa para enfrentar a Javier Milei. En línea con ese discurso, su círculo más cercano sostiene que el gobernador es el único garante de una propuesta “coherente”, en contraposición con La Cámpora, a la que acusan de actuar como “facción”.
Carlos Bianco, ministro de Gobierno y principal vocero político del mandatario, fue contundente: “Al oficialismo lo ordena el gobernador”. En declaraciones radiales remarcó que “la unidad no puede ser a cualquier precio”, al tiempo que rechazó los “rejuntes” sin coherencia ideológica. “Aún nos sigue doliendo la unidad de 2019”, lanzó en referencia al armado que llevó a Alberto Fernández a la presidencia, en acuerdo con CFK.
Del otro lado, el camporismo acusa al gobernador de buscar “kirchnerismo sin Cristina”. Dirigentes del entorno de Máximo Kirchner consideran que el lanzamiento del MDF es un paso hacia una posible ruptura y señalan que el discurso de Bianco resulta “despectivo” y ofensivo para los aliados de la actual coalición. “Quieren los votos de CFK, pero sin ella”, advirtió un dirigente camporista, que calificó el nuevo armado como el “Movimiento Derecho al Suicidio”.
El escenario interno se tensó aún más tras el acto que encabezó Cristina Kirchner el domingo en la Ciudad de Buenos Aires. Desde el entorno del gobernador respondieron con ironía a sus mensajes. “Ojalá esta vez lo hayan escuchado los que andan por ahí hablando de ‘Nada sin Cristina’”, disparó un funcionario bonaerense, en alusión al cristinismo más cerrado.
La ex presidenta también convocó a una reunión extraordinaria del Partido Justicialista para este martes por la tarde. La cita será en la histórica sede de Matheu al 130 y tendrá como objetivo analizar el presente y futuro electoral del peronismo. Según fuentes partidarias, se discutirá el panorama que dejó la elección nacional y los pasos a seguir en los comicios que restan.
Mientras tanto, en La Plata insisten en que el desdoblamiento electoral en la provincia es un hecho consumado y no aceptan comparaciones con otras jurisdicciones. “Es una discusión anacrónica”, sostienen.
Pese al malestar, en el entorno de Kicillof aseguran que aún hay margen para un acuerdo. “Ni a Cristina ni a nosotros nos sirve romper, a Massa menos. Vamos a llegar a un acuerdo táctico para enfrentar a Milei”, confió un funcionario provincial.
El tiempo corre: el 9 de julio vence el plazo para inscribir frentes electorales en la provincia de Buenos Aires. La unidad, si llega, será forzada. El desgaste ya es visible y el escenario de fragmentación está sobre la mesa.
