En diciembre, amarillos y boinas blancas se enfrentaron por la aprobación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal, encargado de distribuir recursos a los distritos. Los primeros acusaron a sus antiguos socios de traición y buscaron revisar la fórmula. A pesar de la negociación con el oficialismo, la relación se tensó, justo antes de una nueva sesión de Diputados.
Al concluir el año 2023, la Legislatura bonaerense aprobó dos leyes cruciales para el gobernador Axel Kicillof: la Fiscal Impositiva y el Endeudamiento, pero no sin consecuencias políticas significativas.
El respaldo de radicales (liderados por Maximiliano Abad, con la excepción de los seguidores de Facundo Manes), amarillos y libertarios «acuerdistas» supuso un triunfo para los intendentes, quienes aseguraron un fondo de 116.000 millones de pesos para repartir entre los 135 jefes comunales.
Sin embargo, la relación entre radicales y amarillos se vio afectada por el modo en que se distribuirían esos fondos. Los alcaldes y legisladores amarillos acusaron a sus antiguos aliados de haber acordado con el Gobierno algo que no estaba en la negociación original.
Los alcaldes, junto con legisladores del PRO, señalaron a los radicales de haberles jugado sucio, alegando que se había pactado una fórmula mixta (CUD más ingresos), pero en realidad se aplicó el CUD anterior, lo cual perjudicaba a los distritos más grandes, muchos de los cuales estaban bajo gobierno del PRO.
Ante esta situación, el oficialismo negoció con los alcaldes y legisladores del PRO para modificar la forma de distribuir el fondo. Se presentó un proyecto de ley para reformular el cálculo de distribución, que se debatirá en la sesión de hoy y pasará a comisión para su tratamiento. En este proyecto se especifica que el cambio de fórmula comenzará a aplicarse a partir de la segunda cuota.
La tensión entre los sectores radicales y amarillos es tan alta que los primeros, liderados por Diego Garciarena, amenazaron con no asistir a la sesión de hoy, donde se discutirá la prórroga de la Emergencia para las empresas recuperadas. Esta movida cuenta con el respaldo de Unión por la Patria, que ve con buenos ojos una reforma del reparto que beneficiaría a los grandes distritos del Conurbano gobernados por intendentes peronistas.
La situación es tan delicada que esta misma mañana los jefes comunales amarillos se reunirán vía Zoom para tomar una decisión al respecto.
