El gobernador anunció que Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la AFA, asumirá la presidencia de la CEAMSE desde enero. El anuncio refleja el fortalecimiento de la alianza entre el Gobierno provincial y el presidente de la AFA, cuya influencia en el ámbito político va más allá del fútbol.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, oficializó este martes la designación de Claudio Chiqui Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), como titular de la Coordinación Ecológica Área Metropolitana Sociedad del Estado (CEAMSE). Este organismo desempeña un papel central en la gestión de los residuos sólidos urbanos en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La elección fue respaldada por Kicillof, quien destacó el aporte de Tapia al frente de esta empresa estatal encargada de la gestión ambiental en una de las zonas más densamente pobladas del país. Este nombramiento se traduce en un regreso al CEAMSE para el dirigente deportivo, quien ya había ocupado el cargo de vicepresidente en representación de la Ciudad de Buenos Aires en 2015.
Un organismo clave en la gestión ambiental
El CEAMSE, fundado hace más de 40 años, tiene como principal misión la gestión integral de los residuos sólidos urbanos, una problemática crucial para la calidad de vida en el AMBA. Con un enfoque en la transformación de “pasivos ambientales en activos energéticos y ecosistemas funcionales”, el organismo apuesta por prácticas avanzadas de saneamiento y gestión ambiental.
En el acto, el gobernador bonaerense también reconoció la labor de Mónica Cappellini, presidenta saliente, a quien recibió junto a Tapia para agradecerle su gestión y formalizar el traspaso de mando. Esta reunión simbolizó no solo un evento administrativo, sino también un gesto político que refuerza la relación entre Kicillof y el dirigente de la AFA.
El retorno de Tapia al CEAMSE se produce tras su desplazamiento del cargo de vicepresidente a fines de octubre por decisión del entonces jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Este nombramiento genera expectativas debido a la experiencia de Tapia en la gestión pública y ambiental, a pesar de su vínculo predominante con el fútbol.
Con esta movida, Kicillof busca consolidar la gestión ambiental en la provincia y enviar un mensaje político claro, respaldando a una figura que no solo tiene peso en el ámbito deportivo, sino también en el manejo de los desafíos ambientales del AMBA.
