El Gobierno de Javier Milei suspendió el recital que el cantante Milo J tenía previsto realizar en la ex ESMA. La medida, impulsada por el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Alberto Baños, fue concedida por la jueza María Alejandra Biotti, marcando un hecho inédito en más de 20 años de apertura del Espacio Memoria. El evento contaba con la participación de 20 mil jóvenes y su cancelación generó un fuerte repudio en distintos sectores políticos y sociales.
El propio artista expresó su decepción y advirtió a sus seguidores sobre el despliegue de seguridad: «No voy a poder dar el show. Estoy muy triste por eso. Tienen preparados policías afuera para que si entra la gente repriman, así que si están afuera y ven esto, por favor váyanse a sus casas tranquilos, en orden. No quiero que hagan quilombo. No quiero que a ningún fan le pase nada. Supongo que juntar a 20 mil personas en un espacio de memoria no le gusta al Gobierno».
Cúneo Libarona admitió la censura
El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, reconoció en redes que la suspensión fue una decisión política del Gobierno. «Hicimos la presentación porque se trataba de un acto político», afirmó.
El gobernador bonaerense también se manifestó en contra de la decisión gubernamental: «Hoy pasó algo muy grave. El gobierno de Javier Milei censuró un espectáculo musical que iba a realizarse en la ex ESMA. Enviaron fuerzas policiales y camiones hidrantes para dispersar y atemorizar a pibes y pibas que sólo querían disfrutar de la música que les gusta. Me solidarizo con Milo J y repudio a un Gobierno que, en nombre de la libertad, no para de agredir a la gente y de prohibir la libertad de expresión».
El senador Eduardo «Wado» de Pedro se sumó a las críticas y recordó antecedentes de censura en el país: «No es la primera vez que en Argentina censuran artistas. ¿Esta es la libertad que venían a ofrecer? Les molesta que haya pibes como Milo J comprometidos con la Memoria, la Verdad y la Justicia. Repudio total a la censura y el autoritarismo del gobierno de Milei, que le negó a 20 mil personas la posibilidad de disfrutar su música».
La legisladora porteña de Unión por la Patria, Victoria Montenegro, criticó al secretario de Derechos Humanos: «Está tan nervioso con la resistencia de los trabajadores y el apoyo popular que hace estupideces como éstas. La única verdad es la realidad y esta nos dice que Videla murió en la cárcel condenado como lo que fue, un asesino repudiado por el pueblo».
Desde la izquierda, la diputada Myriam Bregman también se manifestó en contra de la suspensión del recital: «La libertad del gobierno no incluye la libertad de un artista».
