El ministro dijo que habló con el Presidente sobre «la fortaleza de tener veinte o treinta intendentes, algunos de la oposición, al frente de este momento del área metropolitana». Y defendió el rol del jefe de Estado: «La construcción de la coalición va de la mano de la consolidación del liderazgo de Alberto. La etapa actual se llama Alberto».
En una extensa entrevista publicada el fin de semana, Gabriel Katopodis analizó la coyuntura, luego de la carta de Cristina Kirchner y de las movilizaciones por el 17 y el 27 de octubre, que llevó a gran parte de la dirigencia política a hacer un diagnóstico del desenvolvimiento del Frente de Todos.
“Como todo proceso incipiente, de apenas algo más que un año, deberemos ir revisando y mejorando todos los días. Es un proceso de permanente enriquecimiento. Este proceso de la coalición actual de gobierno tiene fortalezas y activos frente a los desafíos propios. Hay actores sociales que le dan un carácter y operan como base de sustentación. Son las organizaciones gremiales, los gobernadores e intendentes, las organizaciones sociales. Y fundamentalmente hay un entramado de actores propios del peronismo que le dan una amarra más fuerte a este tipo de construcciones”, expresó el Ministro de Obras Públicas de la Nación.
Y agregó: “El peronismo nunca gobernó en coaliciones, aunque sí tiene vocación frentista. Su estructura, su bagaje ideológico y su concepción le dan una potencia ordenadora. Tiene el desafío de articular bien las partes. El gran desafío es que sea más atractivo y tenga mayor capacidad de hacer efectivas sus decisiones que la sumatoria de las partes. Es un recorrido que tenemos que aprender, viniendo de una tradición de fuertes personalismos. El sistema político está marcado por liderazgos fuertes. La construcción de la coalición va de la mano de la consolidación del liderazgo de Alberto. La etapa actual, la etapa de un Estado presente, la etapa de la política al frente de las decisiones, se llama Alberto. Lo decidió Cristina primero y después lo decidió una gran mayoría de argentinos. Ese liderazgo, que se va retroalimentando y consolidando, también es una marca fuerte en el marco de las tradiciones políticas de la Argentina”.
Luego pensó cómo hubiera sido el 2020 si en las elecciones del año pasado era reelegido Cambiemos: “En la Argentina, el macrismo no hubiese construido hospitales y no hubiese propuesto una ayuda económica para 9 millones de argentinos. No hubiera puesto en marcha un plan contra el hambre. No hay duda de que están en crisis la forma, la estética, el lenguaje y los instrumentos con los que el neoliberalismo se propuso gobernar este mundo. Patinan en un piso enjabonado. No tienen capacidad de ofrecer algo alternativo y superador”.
El ex intendente de San Martín no dejó pasar la oportunidad de reivindicar la figura del presidente: “Alberto es el dirigente mejor preparado para enfrentar esta crisis. El que tiene mayor capacidad de diálogo para construir los acuerdos que se necesitan. Noto que hay muchos sectores de la sociedad que están desilusionados, que esperaban otro Alberto Fernández, vacío de contenidos o tibio en las decisiones. Está más firme que nunca. Está claro en las prioridades. Es empático en algunas formas, pero muy firme en el fondo. Desde el primer día, decidió no correrse un centímetro de los compromisos que asumió. Todo lo contrario de la caricatura que muchos hacen de él. Algunos sectores seguramente estaban expectantes de encontrar un presidente más tibio, con una actitud mucho más blanda”.
“Les molesta que Alberto no se haya apartado un solo centímetro de posturas muy claras en la defensa de determinados intereses. Lo vemos en estas horas con una presión cambiaria que no es neutral. Cuando uno repasa qué pasó en la Argentina cada vez que se produjo una devaluación, hay un efecto riqueza para algunos y un resultado de empobrecimiento para buena mayoría de los argentinos. El Presidente y el ministro de Economía, Martín Guzmán, tienen muy claras las prioridades que se tomaron en pandemia. Es muy claro su compromiso a la hora de llevar adelante muchas de las promesas de campaña. La demostración es la renegociación de la deuda”, añadió.
EL PAPEL DE LOS INTENDENTES DURANTE LA PANDEMIA
Tras ocho años como jefe comunal, Katopodis fue convocado por Alberto Fernández para ser ministro nacional. Desde esta experiencia, analizó el papel de los líderes distritales: “Hoy el rol de los intendentes es mucho más desafiante que el que tenían tradicionalmente. Hace diez años eran intendentes que administraban las “3 B”: la bombita, la basura y el bache. Administraban el ABL. Ahora tienen a cargo agendas mucho más diversas y complejas. Son actores políticos de relevancia”.
Y concluyó: “En las primeras horas de la pandemia conversábamos con Alberto y mencionábamos la fortaleza de tener veinte o treinta intendentes, algunos de la oposición, al frente de este momento del área metropolitana y de la provincia de Buenos Aires. Significaba tener tipos con la experiencia que tienen Martín Insaurralde, Mariano Cascallares, Juan Zabaleta o Diego Valenzuela, o el mismo Néstor Grindetti. Hay sin duda un volumen político y de gestión no solo que les permite legitimarse en cada una de esas localidades, sino que además son una expresión sin duda de lo que la política y el peronismo vienen validando”.

