Pese a mantener un perfil bajo, la hermana del presidente tiene el control absoluto sobre el gabinete y no duda en actuar para echar a cualquier funcionario.
La secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, no duda en tomar decisiones contundentes cuando considera que los intereses de su hermano, el presidente, Javier Milei, se ven amenazados. La secretaria General del gobierno desplegó su estrategia con una «guillotina» que no perdonó a los funcionarios que considera desalineados para mantener la línea ideológica del oficialismo.
En lo que va del año, ya echó a cinco personas de distintos rangos, pero todas compartían un mismo motivo: no seguir la línea o salirse del esquema ideológico de La Libertad Avanza (LLA). Este lunes, Karina ordenó la salida de Sonia Cavallo, hija del exministro Domingo Cavallo, quien ocupaba el cargo de embajadora ante la OEA, y de Mariano de los Heros, quien estaba al frente de ANSES.
La primera fue despedida tras las críticas de su padre sobre la política cambiaria del gobierno, mientras que el segundo fue removido por anunciar, sin la autorización presidencial, la implementación de una reforma jubilatoria que fue desmentida inmediatamente desde la Casa Rosada.

Entre los recientes ceses se destaca el de Ramiro Marra, quien fue echado tanto del partido liderado por Karina como del consejo de asesores económicos que lo había integrado el propio presidente. La razón de su destitución: sus votos disidentes en temas clave, y su cercanía a proyectos del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. A su vez, la secretaria General también ejecutó a Eduardo Serenellini, secretario de Prensa, a quien le retiró recursos y lo presionó para que dejara su despacho, después de que el periodista autorizara el pago de pautas a medios con los que había trabajado anteriormente.
Otro de los nombres fue Rodolfo Barra, procurador del Tesoro, quien, según se alegó, no defendió los intereses del Gobierno en litigios judiciales y pasaba demasiado tiempo fuera del país sin la debida autorización. El reemplazo de Barra fue una persona cercana a Santiago Caputo, otro de los asesores más influyentes dentro del entorno libertario.
Si fuera necesario, los despidos no se detendrán, y continúan con la misma actitud silenciosa que adoptaron muchos de los actuales funcionarios para evitar conflictos. Entre ellos se encuentra José Rolandi, vicejefe de Gabinete, quien fue trasladado a una oficina más modesta en el edificio Shell Mex debido a los vínculos que aún mantenía con su anterior jefe, Nicolás Posse. A pesar de estar en la “lista negra” de Karina, Rolandi sigue en su puesto debido a su perfil técnico, que muchos consideran útil dentro del Gobierno.
Aunque Santiago Caputo sigue siendo el principal estratega del relato libertario, su posición no es vista como una igual a la de Karina. En privado, los colaboradores de la hermana menor de Milei dejaron en claro que, aunque Caputo maneja diversas áreas clave del Gobierno, como la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), el Ministerio de Justicia y Salud, y la agrupación política Las Fuerzas del Cielo, las decisiones finales siempre son consultadas con los hermanos Milei. Karina tiene un poder consolidado en la Rosada.
