El juicio por la muerte de Diego Maradona volvió a sumar testimonios clave sobre el estado de salud del exfutbolista y las decisiones médicas tomadas durante su internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020. Durante la audiencia declaró el cardiólogo Óscar Alberto Franco.
El médico explicó que fue convocado para realizar una evaluación cardiológica de Maradona durante la internación. Según detalló ante el tribunal, el estudio se realizó de manera rápida por cuestiones de tiempo y con información clínica limitada.
“Revisé rápido a Maradona por cuestiones de tiempo. Estuve en presencia de un electro y algún dato anterior que ya conocía”, afirmó el especialista, quien indicó que había sido convocado por Flavio Tunessi, traumatólogo de Gimnasia y Esgrima La Plata.
El médico aseguró además que mantuvo contacto con Leopoldo Luque, a quien identificó como el profesional responsable del seguimiento clínico del exjugador.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que hubo abandono, falta de controles adecuados y desidia por parte de los profesionales encargados de su seguimiento médico. En la causa están imputados el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni, todos acusados de homicidio simple con dolo eventual.
