24 de Mayo fue la fecha elegida para la segunda marcha mundial contra el cambio climático y LaNoticiaWeb estuvo ahí. En el caso de Argentina, la concentración frente al Congreso de la Nación fue para exigir la aprobación del proyecto de ley que declarara la Emergencia Climática en todo el país.
Por Matias Lewko
La consigna era clara, impulsar a los políticos argentinos para que se cumpla del Acuerdo de París, el cual pretende bajar las emisiones de gases de efecto invernadero y que se declare la ley de emergencia climatica.
La concentración se dio en la plaza ubicada frente al Congreso de la nación, con varios puestos entre los que se destacaron los talleres de actividades sustentables como el compost, la comida vegana y la energia renovable. Ésta ultima fue la utilizada para llevar electricidad al escenario central que se encontraba de cara a la Avenida Entre Rios.
El 71% de las emisiones de gas metano viene de las mismas 100 empresas
Mas allá de los detalles sobre el proyecto, el cual involucra pueblos originarios, organizaciones ambientalistas y de diversos partidos políticos, lo interesante del encuentro resultó ser la organización y participación de jóvenes. La principal característica del movimiento por el calentamiento global es su militancia, los jóvenes y adolescentes. «Tengo 26 años y me siento un viejo entre esta gente, son chicos y chicas de 15 años con mas conciencia que muchos adultos» Dijo uno de los oradores voluntarios.
La organización estuvo a cargo de la Alianza por el Clima, un conjunto de entes ambientalistas como Jovenes por el Clima, Ecohouse y Fridays for Future, entre otras. Se destacaron voceros como Bruno Rodriguez y Nicole Becker, quienes hablaron en contexto del acto oficial y que ademas, son algunas de las nuevas caras visibles del movimiento.
Conversando con algunos de los militantes y voceros en la movilización, fue llamativo el contraste entre edad y conciencia. Hubo chicos aun en sus uniformes escolares explicando como mejorar un compost a un veinteañero o adultos mayores educándose con discursos dados por adolescentes. Con estas mismas características, se pudieron observar diversas situaciones que dan cuenta de un movimiento altamente calificado, con gran presencia de sectores de la clase media y sentido combativo.
Uno de los jóvenes con los que hablamos fue Leandro Garbulsky, estudiante del CBC con 18 años. Leandro se encontraba allí como voluntario de Jóvenes por el Clima y sintetizó el objetivo principal de su organización.
«Queremos impulsar proyectos de ley y que el cambio climático se vuelva parte del debate y la agenda política. Si uno mira a las elecciones que hemos tenido, y que tendremos, nadie está mencionando el cambio climático»
Los datos difundidos en la marcha fueron claros, según el IPCC (Grupo Intergubernamental de expertos sobre el Cambio Climático) debemos reducir en un 45% nuestras emisiones de gas metano antes del 2030 o estaremos en un punto de difícil retorno, dado que la temperatura podría aumentar 1.5 grados.
Estos datos no son solamente alarmantes sino que han resultado una suerte de reproche a las generaciones previas. Ofelia Fernandez, representante de los movimientos juveniles, dijo «Es muy fácil decir que somos el futuro y no hacer nada por el. Es como la deuda, no la contraje yo pero la voy a tener que pagar yo».
En síntesis, si bien estamos hablando de un movimiento al cual le falta seguir creciendo, no se tienen recuerdos de un movimiento de individuos tan jóvenes intentando hacer entrar en razón a sus mayores. Desde la campaña oficial ya se plantea este movimiento como una lucha que se debe dar desde la juventud, siendo esta la única dispuesta a cambiar sus hábitos por una causa. Nicole Becker decía «ser joven y no ser revolucionario es una contradicción» porque tal vez realmente son únicamente los jóvenes aquellos dispuestos a impulsar un proyecto para todos.
