El diputado de Avanza Libertad habló sobre la decisión de la Justicia. Además, opinó sobre la interna del Gobierno y una posible alianza con Juntos por el Cambio.
El diputado nacional de Avanza Libertad, José Luis Espert, habló sobre la actualidad política y criticó duramente a la Justicia por la decisión de aceptar las propuestas económicas del presidente, Alberto Fernández, y la primera dama, Fabiola Yañez, para terminar con la causa en la que violaron la cuarentena. «Me genera asco», sostuvo el diputado.
Espert estuvo presente en una conferencia de prensa organizada por los estudiantes de Periodismo de la Escuela de Comunicación del Grupo Perfil, donde además habló sobre la posibilidad de integrar una alianza con Juntos por el Cambio de cara al 2023. “Para buscar consensos, no tengo límite. Pero llevarme a un consenso con la República de Venezuela no me interesa”, aseguró.
Cuando le preguntaron sobre la oferta de reparación de $ 1.600.000 que ofreció el presidente y la Justicia aceptó, el funcionario expresó contundentemente: «Es una vergüenza lo que hizo la Justicia con el Olivosgate, me genera asco. De hecho, presenté un proyecto de ley para que se amnistíe a todos los industriales, comerciantes y trabajadores con causas abiertas por violar la cuarentena para poder trabajar. Es una coima virtual disfrazada de la figura legal para zafar. En otro país, solamente por el Olivosgate el Presidente ya no sería Alberto Fernández. Y agreguemos el vacunatorio vip y la cantidad de gente que murió por la decisión estratégica del gobierno: priorizar la relación con Rusia y China en vez de tirarse de cabeza a buscar la Pfizer cuando sobraban en el mundo. Por infinidades de razones, Alberto Fernández no sería presidente y todo tiene que ver con la pandemia».
Por otro lado, el diputado liberal habló sobre la interna del Frente de Todos: «La relación de Cristina y Alberto es muy mal avenida y malparida. Que la vicepresidente designe al candidato a Presidente es medio raro. Además después de todo lo que había dicho Alberto de Cristina. Y no es que lo haya dicho hace un siglo, lo dijo un año antes de las elecciones. Esto está mal nacido solamente porque Cristina era consciente que, a lo mejor, ella no llegaba como Presidente. Pero la relación se empieza a desmadrar por el acuerdo con el Fondo. Cristina lo que quería, aunque no lo va a decir nunca, era defaultear al Fondo directamente. Una cosa es cuando Néstor Kirchner le pagó al fondo en enero de 2006, donde Argentina tenía 40.000 millones de dólares y 10.000 millones con el Fondo. Ahora, la deuda es 100% de las reservas, no es el 20% de las reservas como lo era en 2006″.
Y añadió: «Entonces, Cristina no quería pagar al Fondo. Sin embargo, Alberto acordó con el Fondo y además hizo el ajuste de tarifas, que fue la médula de la conquista de Néstor y Cristina en el Conurbano Bonaerense durante 12 años. Cristina tampoco no le perdona a Alberto que no haya condenado implícitamente la vandalización del despacho de ella. Por eso, no lo recibe a Guzmán ni le contesta WhatsApp. Que Cristina piense realmente que no acordar y defaultear es mejor que firmar el acuerdo, es porque hay que estar mal de la cabeza».
Por último, le preguntaron sobre que, durante muchos años, políticos como Menem o hasta Macri no expresaban en público sus propuestas liberales. En ese sentido, Espert expresó: «No me gusta ser autorreferencial, pero hablamos de liberalismo sin ninguna vergüenza. De hecho está firmado en nuestro acto presidencial: nuestra propuesta fue liberal. Es sentido común, uno es de derecha de la A a la Z. Vamos a decir la verdad aunque cueste votos. Y nos costó en el 2019, ya que sacamos uno y medio por ciento. Pero creo que la suma de la franqueza de como hablamos a los jóvenes que nos siguen tanto y el deterioro de la Argentina han ayudado que vean lo nuestro: no como una propuesta conservadora, elitista y clasista, sino como una cosa de sentido común».
«Los chicos y los no tan chicos pueden comprobar lo que nosotros decimos: agarran el celular y se dan cuenta de que lo que proponemos es lo que ocurre en los países en la que gente vive bien. No es ninguna cosa del otro mundo, no somos nada originales en ese sentido. Hacer las cosas bien no es de marciano. Vos necesitas consenso para hacer las cosas como Uruguay y Paraguay, países que hace un siglo los miraban de arriba», finalizó.
