El concejal radical de San Isidro recibió a LaNoticiaWeb en su despacho del Concejo Deliberante. Habló sobre las elecciones, la Convención Nacional del partido y la gestión de Gustavo Posse. Además, dijo sobre la situación actual del radicalismo que “en manos de quienes niegan la realidad, está condenado a la extinción”.
El concejal de San Isidro por la Unión Cívica Radical, Jorge Álvarez, recibió a LaNoticiaWeb en su despacho del Concejo Deliberante. Dio su opinión sobre la convención nacional del partido y la situación actual del radicalismo. Además habló sobre la gestión de Gustavo Posse y el presupuesto del 2012. Por otro lado hizo referencia al mapa de la Región Metropolitana Norte.
¿Qué opinión tiene sobre la convención nacional radical que se realizó en Vicente López?
Considero que la dirigencia del radicalismo continua transitando una senda de errores estratégicos. Si bien previamente al proceso electoral se intentó cambiar el traje y aparecer por fuera de la tradición de las alianzas históricas del radicalismo, con el objetivo de dar un impacto electoral y triunfar, la lectura del resultado de octubre y la búsqueda del motivo por los cuales se llevó a este fracaso creo que siguen transitando el camino del error. Ahora en forma inversa se está buscando un proceso de radicalización del radicalismo pensando que de esa forma el radicalismo va a resurgir o va a ganar adhesión social. La verdad es que la convención para mi fue muy pobre porque hurgó demasiado en el pasado reciente de la historia del partido, porque los dirigentes que fueron protagonistas de la convención lo hicieron pensando que le estaban haciendo un favor al partido y el radicalismo necesita otra cosa. La convención radical no tiene que se un espacio de disputa al estilo el programa de Marcelo Tinelli, sino que tiene que dejar un mensaje muy claro a la sociedad sobre cuál es la visión que el partido tiene sobre el país y el mundo y eso esta convención y la dirigencia no lo tiene en claro porque no sabe a quién darle el mensaje. Si el destinatario de la convención fue el pueblo argentino la convención fue pésima, si fue el conjunto de los posibles aliados políticos la convención radical fue muy mala y si fue la militancia del radicalismo y ka dirigencia del partido la convención fue innecesaria.
En este contexto se está hablando de la crisis del partido, ¿cómo observa el futuro del radicalismo?
El futuro del partido en manos de quienes creen que el programa institucionalista de las garantías de las instituciones es el motor por el cual el radicalismo puede vivir de por vida creo que el radicalismo en manos de quienes niegan la realidad está condenado a la extinción. Ahora, si el radicalismo es el eje central de una convocatoria muy amplia de una gran unión cívica, que tenga como eje el progreso y el desarrollo del país o es esa columna vertebral que utiliza las primarias abiertas, obligatorias y simultaneas para incentivar la participación de actores sociales y de organizaciones o es el eje convocante de intelectuales, de gente joven que no se siente identificada con la visión revisionista del Gobierno y se pone en frente de un programa moderno, el radicalismo va a ser una alternativa de gobierno en el 2015. En ese camino tienen que entender que la energía debe ser puesta afuera en la sociedad, en ganar terreno, en dar un debate, el producir cambios concretos en la realidad de las personas y no en la vida intestina del radicalismo, en los comités locales y en acusaciones.
¿Cree que para eso es necesario un cambio de dirigencia?
Si, desde luego que es necesario un cambio de la dirigencia. Pero lo que es necesario es un cambio de paradigma, la convención radical de Vicente López demostró que todos los que se estaban peleando que se consideraban distintos están bajo el mismo paradigma que es en primer término el del radicalismo como el eje central de la política argentina y la realidad indica que dejamos de serlo hace mucho tiempo. El otro paradigma equivocado es la lectura de la población o del anclaje social que puede tener el partido. Nosotros tenemos una dirigencia que paga fortuna para atenderse en clínicas privadas muy importantes de la Argentina, que van a los clubes más caros y que llevan a sus hijos y nietos a escuelas privadas. Esa misma dirigencia habla de que el pueblo tenga salud pública y que se defienda la educación, pero mientras no hagan en su vida lo que pregonan va a ser muy difícil. Creo que no es una renovación de nombres sino que es un cambio de paradigma.
¿Qué opinión tiene sobre los dirigentes del radicalismo que apoyaron al Frente Amplio Progresista en las elecciones pasadas?
La ley es ley y uno no puede aducir desconocerla. A mi no me gustó la alianza con Francisco De Narváez y yo me calle la boca. El verso de que tuvieron que dar el debate, no los dejaron y fueron por fuera del partido tratando de mendigar un cargo y ahora como les fue mal vuelven eso es de cuarta. Si jugás dentro del partido hay que aceptar las reglas cuando ganas y cuando perdés, si jugás afuera listo, se acabó. Esto no significa que podamos construir juntos con Margarita Solbizer que fue dirigente del partido y secretaria general del Comité Nacional, Adrián Pérez fue militante de la juventud radical pero se fueron del partido y hoy tiene otra camiseta.
Se puede pensar una articulación.
Si, yo lo creo necesario que convoquemos a una gran unión cívica que no tenga un limitante prurito ideológico falso. Esta estupidez que pretende delimitar ideológicamente cosas cuando en realidad todo lo que escriben con la mano lo borran con el codo. El mundo de la social democracia, donde en la Argentina más de uno se llena la boca hablando de eso, ¿dónde se delimita? En el caso de la española, o en la de Grecia, en el Líbano o en la portuguesa, estoy señalando cuatro lugares donde todavía son gobierno partidos social demócratas con crisis sociales. Entonces hay un paradigma que es necesario repensar y para hablarlo hay que formarse, yo no se si hoy quienes dicen esto lo entienden.
¿Cómo observa la actitud de Gustavo Posse dentro de la Unión Cívica Radical?
Gustavo Posse es un dirigente político joven que ha hecho un recorrido muy importante como gestión, ha tenido errores y aciertos, pero creo que esta vuelta al radicalismo la presumo definitiva y en ese sentido creo que es el único espacio no peronista de la Provincia de Buenos Aires que gobierna un distrito grande. Además ha demostrado una gran capacidad de seducción a su electorado atrayendo votos de radicales, socialistas, progresistas y también de sectores a fines a la Presidenta de la Nación, por eso creo que es un buen modelo de imitar como paso a seguir como construcción política. San Isidro puede exportar algo que en pocos municipios se puede que es una fuerte inversión de los pilares que hacen al desarrollo humano que son en la salud y la educación. Igualmente yo creo que eso tiene que ir acompañado por un mensaje político oxigenante que no esté contaminado ni por la interna del partido radical ni del oportunismo de algunas personas que hoy creen encontrar en la figura de Gustavo Posse un refugio para esconderse y tratar de mantener el status quo partidario en Buenos Aires. Necesitamos una etapa nueva que requiere nuevos interrogantes y hay que preguntarnos qué le pasa al partido radical que no contiene la adhesión de las clases medias que fueron su base social tradicional, qué pasa con el radicalismo que no tiene inserción en los sectores populares, qué pasa si realmente Argentina ha crecido tanto y no hay nada más por hacer. Creo que hay miles de preguntas para hacerse y las figuras pueden ser simples y condensar alguna de estas respuestas.
¿Cómo ve el mapa de la Región Metropolitana Norte?
En el caso de Vicente López se veía a la legua un fuerte proceso de decadencia y quien expresara un aire fresco y de renovación iba a poder ocupar el trono del Intendente. Norberto Erro para mi era una figura que podía condensar eso, pero también era una forma de continuidad de las mejores cosas de ejercicio del radicalismo de gobierno había logrado en el municipio. Por distintos motivos no pudo ocupar ese lugar y Jorge Macri terminó siendo el ganador. Distinto es el caso de San Fernando donde me parte que fue muy llamativo y tuvo mucha influencia la figura de Sergio Massa. Igualmente no creo que es comparable, no creo que hay una ola imparable en la Región Norte, pero sí creo que hay señales muy claras de que nadie está atado de por vida y es necesario superarse. El peor enemigo que se puede fijar un gobernante es dormir en los laureles y pensar que lo que hace es lo mejor.
Hablando del Concejo Deliberante de San Isidro, ¿qué opina sobre el presupuesto que se está por votar?
Primero vamos a votar la Fiscal Impositiva que es la que va a permitir una ampliación presupuestaria que tiene un aporte nuevo que es el de tratar de buscar una diferenciación entre el comerciante mayorista y minorista en un mismo rubro. No es con el afán alocado de recaudar, sino que esta modificación va a ser una prueba y no se va a aplicar el año que viene. Está claro que San isidro va a tener un presupuesto de mil millones de pesos que eso va a redundar en una batería de servicios y una cantidad de beneficios para la población de San Isidro. Nosotros estamos a favor de la ampliación presupuestaria que se dio este año que implica mayores recursos en materia de salud y asignación social, vamos a acompañar la modificación que se va a hacer en seguridad e higiene para que se pueda utilizar el monto de la tasa de acuerdo a la facturación. Obviamente vamos a acompañar el presupuesto del año 2012 porque creemos que es muy importante en la economía del municipio que San Isidro tenga un presupuesto muy alto porque eso es una cuestión central porque la plata que va a presupuestar va a llegar al conjunto de la economía local.
¿Cómo será la distribución del presupuesto?
Mantiene una lógica tradicional. San Isidro gasta en primer lugar mucho en salud, por eso tiene asignado cerca de un cuatro del presupuesto. En segundo lugar la inversión es en materia social y educativa. En tercer lugar lo que hace a los servicios públicos como está dividido en dos secretarias parece menor pero también es un monto significativo tanto en obras públicas como en servicios públicos. El presupuesto no es pesado en materia de personal, esta en un 40 por ciento, además tiene las manos libres para el desarrollo de políticas en salud, en infraestructura edilicia educativa, en deportes en programas sociales y culturales y sobre todo en el mantenimiento del alumbrado y el asfalto.

