La Casa Rosada descartó que el Presidente concurra al recinto para defender el proyecto de Presupuesto. La posibilidad había sido instalada por dirigentes de La Libertad Avanza, pero nunca contó con una definición formal de Milei. La marcha atrás expuso nuevas diferencias dentro del oficialismo.
El presidente Javier Milei no presentará personalmente el proyecto de Presupuesto 2027 ante el Congreso. La Casa Rosada descartó esa posibilidad y buscó bajar el tono de las versiones que habían circulado durante los últimos días.
La alternativa había sido impulsada por referentes del oficialismo. La idea tomó fuerza la semana pasada, cuando dirigentes de La Libertad Avanza dejaron trascender que el mandatario podía regresar al recinto en septiembre.
“Probablemente lo vuelva a presentar el Presidente”, habían afirmado desde el oficialismo. Otra persona cercana al jefe de Estado había sumado: “A Milei le gusta ir al Congreso”.
Sin embargo, esas declaraciones no reflejaron una decisión formal. En el Gobierno ahora remarcan que Milei nunca estuvo previsto para esa tarea. Por eso, niegan que el Presidente haya cambiado de postura o que haya dado marcha atrás con una determinación previa.
La única presentación presencial de un proyecto de Presupuesto por parte de Milei ocurrió en 2024, durante su primer año de gestión. En aquella oportunidad, el jefe de Estado expuso ante la Asamblea Legislativa los principales lineamientos de su programa económico.
El proyecto no consiguió aprobación parlamentaria y el Gobierno debió extender por segundo año consecutivo el Presupuesto vigente.
Un año después, el escenario fue diferente. El Presupuesto 2026 fue aprobado por el Congreso, pero Milei no concurrió al recinto. El Presidente presentó el proyecto mediante una cadena nacional de unos 15 minutos desde el Salón Blanco de la Casa Rosada.
La decisión de no repetir la escena de 2024 también responde a otra consideración dentro del oficialismo. En el Gobierno sostienen que aquella presentación tuvo un carácter excepcional porque se trató del primer proyecto de Presupuesto de Milei con equilibrio fiscal como eje central.
Además, la tradición parlamentaria indica que la presentación de la denominada “Ley de Leyes” corresponde al ministro de Economía. Luis Caputo nunca concurrió al Congreso para defender personalmente el Presupuesto, ni siquiera durante su tratamiento en comisión.
Un oficialismo con mayor peso parlamentario
La eventual presencia de Milei en el Congreso este año hubiese tenido un contexto muy distinto al de 2024. En ese momento, La Libertad Avanza contaba con una representación reducida en ambas cámaras.
Ahora, el escenario parlamentario es mucho más favorable para el Gobierno. El oficialismo pasó de 27 a 95 diputados y de 7 a 21 senadores.
Una nueva presentación presencial del Presidente hubiese tenido, por lo tanto, un fuerte componente político. El antecedente más reciente fue la apertura de sesiones de 2026, que estuvo marcada por una fuerte presencia libertaria y por duros cruces entre Milei y sectores de la oposición.
Dentro del bloque oficialista algunos dirigentes consideraban que el Presidente podía capitalizar su capacidad de comunicación frente a la sociedad. “Es el mejor comunicador que tenemos por lejos”, sostuvo una voz de Diputados al analizar la posibilidad.
La decisión final fue otra.
Las diferencias internas vuelven a quedar expuestas
El episodio se suma a una serie de situaciones que mostraron problemas de coordinación dentro del Gobierno. En las últimas semanas, distintas iniciativas generaron diferencias entre el ala técnica y los dirigentes encargados de la negociación parlamentaria.
Uno de los casos más recientes involucró al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. El funcionario había impulsado la posibilidad de solicitar nuevas facultades delegadas al Congreso para avanzar con reformas regulatorias durante el segundo semestre. La propuesta finalmente no contó con el respaldo de Milei.
También hubo diferencias alrededor de proyectos vinculados con la Ley de Tierras y Manejo de Fuego, dentro del paquete relacionado con Propiedad Privada.
En paralelo, aparecieron nuevos cortocircuitos con la senadora Patricia Bullrich, a partir de negociaciones con sectores aliados que no siempre tuvieron coordinación con la Mesa Política del Gobierno.
En Diputados, en cambio, el oficialismo exhibe una relación más ordenada entre Martín Menem, Diego Santilli e Ignacio Devitt. Ese esquema permitió una mayor coordinación para avanzar con las negociaciones parlamentarias.
El Gobierno busca ahora evitar que nuevas iniciativas lleguen al Congreso sin una evaluación política previa. Karina Milei pidió reforzar el filtro de la Mesa Política antes del envío de proyectos, con el objetivo de anticipar posibles conflictos con aliados y sectores que el oficialismo necesita para aprobar sus leyes.
Milei, otra vez en el centro de la estrategia electoral
La discusión sobre el Presupuesto también expuso una preocupación mayor dentro del oficialismo: la necesidad de recuperar capacidad de comunicación política antes de las elecciones de 2027.
El Gobierno perdió en los últimos meses algunos de sus canales habituales de comunicación con el electorado. La salida de Manuel Adorni y los cuestionamientos alrededor de la actuación del nuevo portavoz, Adrián Ravier, forman parte de ese escenario.
En la Mesa Política consideran que Milei mantiene una ventaja sobre otros dirigentes del espacio a la hora de transmitir el rumbo de la gestión. Por eso, aunque finalmente no irá al Congreso para presentar el Presupuesto 2027, su participación directa en la campaña y en la defensa pública de las políticas oficiales podría crecer en los próximos meses.
Con el calendario electoral cada vez más cerca, el Presidente volverá a ocupar un lugar central en la estrategia de La Libertad Avanza. La discusión ya no pasa solo por el Presupuesto. También involucra cómo ordenar al oficialismo, recomponer el vínculo con el electorado y llegar con mayor fortaleza a las elecciones de 2027.
