El precandidato a gobernador bonaerense del Pro y uno de los dirigentes más cercanos a Patricia Bullrich habló sobre la posibilidad de ampliar la oferta electoral en conjunto con el radicalismo. «Puede haber una fórmula combinada con el radicalismo porque es Juntos por el Cambio», deslizó.
Luego de que lo fue la coronación de la Selección Argentina en el Mundial de Qatar, la política volvió a tomar protagonismo a pocos días para el comienzo al 2023, uno de los años electorales más importantes de los últimos años. En ese marco, las candidaturas todavía no están del todo definidas ni en el Frente de Todos ni en Juntos por el Cambio, aunque en la coalición opositora se está empezando a delinear un rumbo para definir quiénes competirán contra el kirchnerismo.
Hace pocas horas, el intendente de Capitán Sarmiento y uno de los aspirantes a gobernar la provincia de Buenos Aires, Javier Iguacel, habló sobre las candidaturas para el año que viene y expresó que el Pro -espacio al que pertenece-, podría ir a una fórmula cruzada con los dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR) de cara a las PASO y a las generales del 2023. «Puede haber una fórmula combinada con el radicalismo porque es Juntos por el Cambio«, expresó el jefe comunal.
El dirigente de 48 años, intendente de uno de los municipios que gobierna el partido amarillo en el interior de la provincia de Buenos Aires, realiza la campaña junto a la precandidata a presidente, Patricia Bullrich, aunque no sea el único nombre para pelear por el lugar que hoy ocupa Axel Kicillof. «Nosotros vamos a ponernos de acuerdo para que salga solo uno».

En referencia, desde el ala de Bullrich, los denominados halcones del Pro, hay varios dirigentes bonaerenses que desean pelear por el sillón en La Plata. Además de Iguacel, el ex intendente de San Miguel y actual senador provincial, Joaquín de la Torre, también expresó su deseo de ser candidato en el distrito más grande del país. De hecho, este viernes estaba previsto un encuentro en Pilar para «planificar la provincia que viene».
Además, Cristian Ritondo también sacó chapa como candidato de Mauricio Macri y la exministra de Seguridad y es uno de los que nuclea mayor apoyo desde los referentes a nivel nacional. «Sabemos que recuperar la provincia no va a ser fácil. Necesitás experiencia, liderazgo, convicción, pero, sobre todo, un equipo», había expresado en su acto en Pinamar en noviembre junto a María Eugenia Vidal, exgobernadora.
Por ahora, son los tres nombres que se avecinan para competir en una PASO. De todas maneras, faltaría el candidato de Horacio Rodríguez Larreta, y sobre eso se refirió Iguacel: «Él (por el jefe de Gobierno porteño) ya tiene candidato a gobernador que es (Diego) Santilli. Después de la PASO, es lo que elige la gente. No veo que haya un corte de boleta tal que cambie el gobernador con el presidente, siendo que hay una competencia. Nosotros vamos a ponernos de acuerdo para que salga uno».

Tanto desde el espacio de Bullrich como de Larreta pregonan hacer fórmulas cruzadas con el radicalismo, que volvió a retomar un espacio preponderante en la política luego de la elección legislativa del año pasado. Sin embargo, hace pocas semanas, el alcalde porteño le habría bajado el pulgar a Martín Lousteau, de Evolución radical, para ser el candidato a jefe de Gobierno. Pero no lo decidirá hasta el año que viene.
Por el lado de Bullrich, se ha mostrado a favor cada vez que le preguntaron sobre esa posibilidad. En noviembre organizó una reunión de sus equipos técnicos en un salón de eventos, al que se acercaron más de 650 personas, entre dirigentes y militantes, y volvió a mostrarse cercano a Alfredo Cornejo, lanzando un guiño a la idea de fórmulas cruzadas que impulsa Lousteau en CABA.

«Puede haber una fórmula combinada con el radicalismo porque es Juntos por el Cambio. La distinción nuestra, para poner en blanco y negro porque el periodismo lo simplificó en halcones y palomas, es que a estos elefantes hay que enfrentarlos, en el buen sentido», expresó Iguacel.
Y finalizó: «Hay que hacer cambios profundos rápidos, y después darle tiempo a que se procese y se hagan. Pero no hay que tener miedo, habrá gente que estará en contra, seguro, pero son los que pierden los privilegios».
