Los cruces entre Lucas Llach y los trolls de Santiago Caputo escalan en redes sociales, mientras las internas en el Ministerio de Desregulación reflejan un conflicto político que trasciende los nombres.
El asesor Lucas Llach, cercano al ministro Federico Sturzenegger, se convirtió en el nuevo blanco de las críticas provenientes del entorno de Santiago Caputo. Aunque no ocupa un cargo formal, Llach participa activamente en las reuniones del gabinete y ha contribuido en la redacción de decretos clave, como el DNU 70/23. Su relación profesional con Sturzenegger se remonta a la época en que fue su vicepresidente en el Banco Central durante el gobierno de Mauricio Macri.
Caputo, conocido por mantener diferencias con su primo «Toto» Caputo en cuestiones empresariales, ahora coincide con el ministro de Economía en un objetivo común: desplazar a Sturzenegger y, por extensión, a su equipo más cercano.
Ataques en redes
El inicio del año estuvo marcado por una ofensiva en redes sociales. Los seguidores de Caputo, conocidos por su actividad en línea, aprovecharon un antiguo tuit de Llach de 2023 para avivar las críticas. En ese mensaje, Llach había comentado con ironía el plan de ajuste propuesto por Milei durante la campaña presidencial:
«Amo eso de ‘ajustar a los privados’. Te juro que me tienta ver el ajuste de Milei de 5% ‘pero no sobre el sector privado’. Son realmente hermosos.»
En aquel momento, el plan de Sturzenegger, diseñado para Patricia Bullrich, no contemplaba un vínculo con Milei, lo que ahora se utilizó para cuestionar al asesor.
Uno de los usuarios más activos, «Traductor Te Ama», retomó el tuit para criticarlo directamente: «Siempre fue un pelotudo». Llach, en lugar de ignorar el ataque, respondió desafiando: «Jaja sí porque la suba de tarifas fue un ajuste ‘a las empresas’. Ya te dije, Soba: policy no. ¡A seguir sobando!».
Cruces y acusaciones
La discusión escaló cuando otro usuario, «Nariz de Chancho», le increpó: «Estás diciendo que Milei miente cuando dice que ajustó 15 puntos y que el 95% del ajuste cayó sobre el sector público?». Llach reafirmó su postura al responder: «No, Milei siempre dice la verdad, sobaquenas!», dejando entrever sus críticas al presidente.
Este intercambio no pasó desapercibido. «Traductor» volvió a lanzar una acusación directa contra Llach: «El radical empobrecedor fracasado, Lucas Llach, dice que Milei es un mentiroso y no ajustó al sector público. Proceda presidente ojos de Superávit. Con más ganas motosierra profunda y recorte el sueldo de Lucas Llach».
Llach respondió con un tono sarcástico: «10am y ya sobaste tres quenas Soba? (…) Pero acordate que ese es tu gran rol histórico en este proceso: SOBAR QUENA. Me voy a jugar al tenis pero vos no descanses: seguí sobando y contanos cuál es la más rica.»
El trasfondo de las disputas
La tensión no se limita a las redes sociales. Los ataques, impulsados por figuras cercanas a Caputo, parecen buscar el debilitamiento de Llach dentro del Ministerio de Desregulación. Aunque la relación entre Sturzenegger y el presidente Milei ha generado diversas interpretaciones, los intentos por desplazar a Llach reflejan un conflicto más profundo en las filas del oficialismo.
Los próximos movimientos en esta interna definirán si Llach logra mantenerse en su puesto o si las presiones del entorno de Caputo terminan por marginarlo del círculo de Sturzenegger.
