En América Latina, el 22,8% de las mujeres ha sufrido violencia por parte de su pareja, cifra levemente inferior a la media global (25,8%).
El último miércoles, Naciones Unidas lanzó un contundente informe respecto de la violencia de género en el mismo indica que al menos 840 millones de mujeres en el mundo, una de cada tres, han sido víctimas de violencia física o sexual a lo largo de su vida. La cifra, advierte el organismo, “apenas ha cambiado en dos décadas”, pese a los compromisos internacionales y a las políticas implementadas en numerosos países.
El documento fue elaborado junto a otras agencias y considerado la evaluación más completa hasta la fecha, analiza datos de 168 países entre 2000 y 2023. Su conclusión es contundente: la violencia contra las mujeres constituye una emergencia sanitaria global cuya reducción avanza a un ritmo “dramáticamente insuficiente”.
Según el informe, la mayoría de los ataques son cometidos por parejas masculinas. Solo en los últimos 12 meses, 316 millones de mujeres mayores de 15 años, el 11% del total, sufrieron abuso físico o sexual dentro de sus relaciones. Los casos incluyen desde coerción sexual hasta golpizas, amenazas o agresiones con armas.
La violencia también golpea con fuerza a las adolescentes: 12,5 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años (16%) fueron víctimas de violencia física o sexual en el último año. Pese a décadas de campañas, la prevalencia disminuyó apenas 5% desde el año 2000, un ritmo equivalente a un 0,2% anual.
El informe incorpora por primera vez estimaciones sobre violencia fuera de la pareja: 263 millones de mujeres sufrieron agresiones sexuales en el último año perpetradas por familiares, conocidos, figuras de autoridad o desconocidos. Aun así, la OMS advierte que estas cifras probablemente estén subestimadas debido al estigma que pesa sobre las víctimas.
Entre los factores que explican el aumento de los casos, el informe señala el crecimiento de los conflictos armados y el rápido avance de la tecnología, que facilita modalidades de violencia digital y acoso.
Pero uno de los datos más alarmantes es el nivel de financiamiento internacional destinado a combatir el problema: en 2022, solo el 0,2% de la ayuda al desarrollo se dirigió a programas contra la violencia de género. La tendencia es descendente y, según el informe, los recortes de 2025 tendrán “graves repercusiones” sobre organizaciones y servicios esenciales para mujeres y niñas.
“La violencia contra las mujeres es una de las injusticias más antiguas y extendidas, pero también una de las menos combatidas”, lamentó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
En América Latina, el 22,8% de las mujeres ha sufrido violencia por parte de su pareja, cifra levemente inferior a la media global (25,8%). Aun así, algunos países superan ampliamente ese promedio: Bolivia (52,8%), Costa Rica (34,2%), Argentina (33,8%) y Colombia (29,8%). Además, América Central registra la mayor tasa mundial de violencia sexual fuera de la pareja: 23,3%.
