A Iñaki le sacaron las redes sociales de la Casa Rosada, a Caputo le eliminan aliados. La Nación gana terreno en la estrategia comunicacional de Javier Milei y los jóvenes lo pierden.
La hermana del Presidente y Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, no anda con rodeos a la hora de cortarle el chorro a miembros de su equipo. ‘El jefe’ demostró esto con Ramiro Marra, Carolina Piparo, Carlos Kikuchi y ahora parece hacerlo con los jóvenes de las redes.
No es ninguna sorpresa que la comunicación de Javier Milei es desastrosa en términos de modales gubernamentales. Sus redes sociales personales se asemejan más a las de Micky Vainilla que a las de un Jefe de Estado.
Detrás de este estilo de comunicación -que tuvo algo de éxito en la campaña-, está Iñaki Gutiérrez, un joven libertario de primera ola.
Iñaki no es un dirigente político ni mueve fichas más allá de las redes sociales, que son su especialidad y única función en la Rosada. Por esto, fue tan fácil para Karina Milei marcar un nuevo rumbo en la comunicación presidencial.
El presidente habría tomado hace tiempo ya la decisión de encarar su comunicación de una manera más ‘profesional’. En lugar de insultar por redes sociales él mismo, enviar a periodistas a La Nación + a hacer sus mandados.
Esto lo vimos con la llegada del ex periodista de LN+, Javier Lanari, a la subsecretaria de prensa de la Rosada. Detrás de esto, hay reuniones semanales de Javier Milei en persona con un hombre de peso del multimedio, Juan Cruz Ávila, quién empieza a tomar protagonismo en el circulo del Presidente.
Es por este estilo de comunicación y por la debilidad política de Iñaki Gutiérrez, que en las últimas horas decidieron quitarle el manejo de las redes sociales de la Casa Rosada.
Fuentes de la Casa Rosada aseguran que el hecho de que Iñaki haya reposteado por error una foto suya y de su novia en el Twitter oficial de la casa gubernamental, fue la excusa perfecta para hacer algo que querían hace tiempo.
SANTI CAPUTO NO CEDE TAN FACIL.
El hijo del Ministro de Economía es uno de los principales asesores del gobierno en materia de comunicación. Parece llevarse bien con Iñaki, pero tienen una gran diferencia: La comunicación de Santi es 100% política.
Es por esta cualidad que a Karina Milei le está costando desarmar al joven, si bien lo tiene en la mira porque Santiago estaría buscando reactivar pautas oficiales.
Esto lo intentó hacer poniendo nombres de sus filas en el área de comunicación de espacios públicos como el Banco Nación o YPF.
Por este protagonismo que la paranoia de Karina Milei no permite (en un relejo casi perfecto de López Rega), es que le quitaron a Caputo una aliada: Belén Stettler.
Ella ocupaba la Secretaria de Medios, lugar que ahora ganó La Nación poniendo a otro de sus ex periodistas independientes, Eduardo Serenellini.
La Nación, con Mauricio Macri como titiritero, gana terreno en la comunicación de la Casa Rosada. Con esto en proceso, veremos una estrategia comunicacional cada vez más y más parecida a la gestión 2015-2019 que a la campaña que llevó al ‘león’ al mal llamado sillón de Rivadavia.
