El presidente lo acusó de estar “del lado del mal” por sacarse una foto con Cristina Kirchner. Pero desde 2023, Ian se reúne con dirigentes de todo el arco político. El mismo se expresó : “Fue difícil, pero lo pude superar”.
El presidente Javier Milei volvió a cruzar un límite y generó un repudio generalizado al atacar en redes sociales a Ian Moche, un niño autista de 12 años que desde hace tiempo impulsa acciones para visibilizar la discapacidad en la Argentina. El mandatario compartió una publicación en la que lo acusó de ser “un operador kirchnerista”, subiendo una foto de Ian junto a Cristina Fernández de Kirchner.
Pero Ian no milita en ningún espacio político. Desde 2023 se ha reunido con dirigentes del peronismo, del PRO y de La Libertad Avanza, en una cruzada personal y familiar para defender los derechos de las personas con discapacidad. De hecho, tiene fotos con Cristina Kirchner y Sergio Massa, pero también con María Eugenia Vidal, y fue recibido por Romina Núñez, actual subdirectora ejecutiva de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), designada por el propio Milei.
Tras el ataque del presidente, el dirigente social Juan Grabois publicó un extenso mensaje en redes donde remarcó esa transversalidad. “Milei sabe perfectamente que Ian se reunía con cualquier dirigente político que quisiese recibirlo”, afirmó, y compartió imágenes del niño con referentes de distintos espacios. Además, exigió que Romina Núñez “tenga la dignidad” de explicarle al presidente que Ian y su madre no son operadores políticos, sino activistas comprometidos con una causa justa.
Wado de Pedro también salió a repudiar el ataque y pidió que el Gobierno detenga la escalada de violencia simbólica contra los más vulnerables. “Conocemos el esfuerzo de Ian y de sus papás. Ellos trabajan incansablemente para que todos los chicos y chicas del país tengan las mismas oportunidades”, expresó el exministro del Interior. Y concluyó: “Son chicos y familias que sufren. Son personas reales, no trolls de redes sociales. Milei: con los chicos no”.
Quienes nos preocupamos por el desarrollo y el bienestar de las familias argentinas conocemos el esfuerzo de Ian Moche y de sus papás. Ellos trabajan incansablemente porque todos los chicos y chicas del país tengan las mismas oportunidades. No merecen ser víctimas de este tipo de… pic.twitter.com/ykSrbmOBzm
— Wado de Pedro (@wadodecorrido) June 1, 2025
Una denuncia que incomodó al oficialismo
El conflicto comenzó días atrás, cuando Ian participó con su madre del programa Gelatina y relató una reunión que tuvieron en marzo con Diego Spagnuolo, director de la ANDIS. Allí, según contaron, el funcionario les dijo que “tener un hijo con discapacidad es un problema de la familia, no del Estado”, y cuestionó los beneficios para personas con CUD: “¿Por qué yo tengo que pagar peaje y ustedes no?”, habrían sido sus palabras.
Spagnuolo negó esas declaraciones, pero lejos de calmar la situación, el propio Milei decidió amplificarla, acusando al nene de ser parte de una operación kirchnerista. La respuesta de la familia fue clara: “No nos parece profesional ni respetuoso que un periodista o un presidente difamen la palabra de un niño activista que aporta su granito de arena para hacer una sociedad más amigable”, escribieron en redes sociales.
La respuesta de Ian: “Fue difícil, pero lo pude superar”
En medio del revuelo, Ian publicó un video en su cuenta de Instagram donde agradeció el apoyo recibido:
“Fue algo bastante feo, pero ahora estoy bien. Yo no quería llorar porque quería dar la nota como siempre, pero no pude contener las lágrimas. Lo importante es que lo pude superar”, dijo con una entereza conmovedora.
«La situación fue bastante fea, la pasé muy mal»
Ian Moche dijo que ya se recuperó del mal momento que pasó en televisión luego de que el director de la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, los acusara de mentirosos a él y a su mamá. pic.twitter.com/OvYzOQO2NJ
— Corta (@somoscorta) May 31, 2025
Más allá de los agravios, Ian sigue siendo lo que siempre fue: un chico de 12 años que quiere una sociedad más inclusiva. Y que, lejos de responder a banderas partidarias, decidió hablar con todos los que quisieran escucharlo. A pesar del intento de estigmatizarlo, su mensaje sigue claro: los derechos de las personas con discapacidad no tienen color político.
