¿Estará cansado por el desgaste del ejercicio del poder en la Rosada después de más de un año de campaña y 8 años en la la Ciudad? No son pocos los que especulan que Mauricio Macri no se quedará más de 4 años en la Presidencia. La división de los tres poderes, el éxito de su programa económico, una reforma política consolidada y un país con menos inflación determinarían que su misión en la Rosada estaría cumplida con un solo período de gobierno. En el oficialismo prefieren no hablar del tema, pero ya hay dos anotados para su sucesión. Una es la gobernadora María Eugenia Vidal, y el otro es el jefe de gabinete Marcos Peña. ¿Y Rodríguez Larreta?
Por Eduardo Román
Macri tuvo dos problemas de Salud y como otros jefes de Estado ha exigido su físico más de lo aconsejable en el último mes. Eso podría ser apenas una mera descripción de su realidad, pero deja mucho material para el análisis porque se trata de la salud del jefe de Estado. Para él no se trata de dejar la vida misma en el ejercicio de gestión o vivir enfermo de poder y stressado. Ya lo advierte la primera dama en la intimidad, tras ver las exigencias de su marido luego de la arritmia de hace unas semanas.
Mauricio Macri siente que viene a cambiar los vicios y deformidades de la política de los últimos 60 años en la Argentina, y que con respeto a la Ley, la división de poderes y tras una reforma política consolidada, su tarea podría estar cumplida. Pero para ello es necesario que la ciudadanía perciba esos logros, en caso de conseguirlo. También puede suceder lo contrario, que un estruendoso fracaso lo aparte del camino a la reelección de forma temprana. Opositores peronistas se inclinan más por esta hipótesis, pero no arriesgan apuestas porque peor es el infierno en el que están hoy dando su propia discusión política.
El 2017 es clave para saber quienes se anotan en la carrera de la sucesión. Hay dos jóvenes dirigentes que ya empiezan a pensarlo por lo bajo. Una es María Eugenia Vidal, de excelente imagen entre los bonaerenses y cada vez más cercana a los intendentes peronistas del GBA.
El otro es Marcos Peña, factótum de Macri para la gran victoria el año pasado en alianza con el ecuatoriano Durán Barba, y un hombre de muchísimo poder en el actual organigrama. A tal punto que el Presidente delega en él a diario innumerables responsabilidades, y es hombre decisivo en las posturas y lineamientos de Gobierno.
Podrán decir que el análisis es apresurado, pero no sólo en la intimidad de Cambiemos se hace esta especulación.
El propio Sergio Massa apronta un armado más serio porque piensa que en 2019 puede llegar su revancha sin Mauricio enfrente. La reciente carta enviada al presidente pidiéndole que revea toda la política tarifaria lo muestra en una postura de péndulo entre una oposición constructiva y otra menos moderada con expectativa en 2019. ¿Será el tigrense candidato a Senador en las elecciones de medio término en la Provincia, o alcanzará con Margarita a quien sólo Cristina la señala como burra y mala y el Frente Renovador la ve como la cara a con quien aliarse para asegurarse el 2017?
