El Consejo Nacional del Partido Justicialista designó a Arrieta como interventor en la provincia, en un contexto de cuestionamientos locales. Su llegada responde a reclamos por la relación del PJ misionero con el Frente Renovador de la Concordia.
El Partido Justicialista designó a Gustavo Arrieta como interventor en la provincia de Misiones, junto a Máximo Rodríguez. La decisión se tomó en la primera reunión del Consejo Nacional del PJ, encabezada por Cristina Fernández de Kirchner. En el mismo encuentro, se resolvió que Sergio Berni y María Luz Alonso asumirán la intervención en Salta.
La llegada de Arrieta a Misiones responde a una serie de reclamos de afiliados que cuestionaron la relación de las autoridades partidarias locales con el Frente Renovador de la Concordia. Su designación se enmarca dentro del plan de ordenamiento interno que impulsa la nueva conducción del PJ.
Arrieta cuenta con una extensa trayectoria dentro del peronismo bonaerense. Ocupó diversos cargos, incluyendo la intendencia de Cañuelas en varias oportunidades, la titularidad del Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires y una banca en la Cámara de Diputados de la Nación. También se desempeñó como Administrador General de Vialidad Nacional durante el gobierno de Alberto Fernández y actualmente es parlamentario del Mercosur. Dentro del PJ, tuvo un rol clave como apoderado de la lista que encabezó Cristina Fernández de Kirchner en la frustrada interna partidaria.
Las intervenciones en Salta y Misiones generaron fuertes reacciones en las dirigencias provinciales. Desde el PJ misionero rechazaron la medida y la calificaron como «un intento de golpe institucional». En el comunicado difundido, argumentaron que el partido en la provincia «cuenta con todas sus autoridades con mandato vigente y con sus obligaciones administrativas al día». A su vez, sostuvieron que la decisión «carece de justificación» y llamaron a un diálogo con las autoridades nacionales.
En paralelo, el PJ salteño también manifestó su desacuerdo. Las críticas apuntaron a la falta de fundamentos para la intervención y a lo que consideraron una actitud «centralista» de la conducción nacional del partido. Desde la dirigencia local afirmaron que la decisión «es claramente ilegal y arbitraria».
En el Consejo Nacional del PJ también se resolvieron otros temas organizativos. Se anunció la creación de una Mesa Política de Unión por la Patria junto a partidos aliados, así como la puesta en marcha del Instituto Modelo Argentino, un espacio para la elaboración de propuestas programáticas. Además, se informó la presentación de un Proyecto de Ley de afiliación digital, con el objetivo de modernizar los mecanismos de inscripción en el partido.
La llegada de Arrieta a Misiones marca un nuevo capítulo en su carrera política, en un contexto donde el peronismo busca reorganizarse de cara a los desafíos electorales del año. Su rol en la intervención será clave para definir el rumbo del PJ en la provincia y su relación con los sectores internos del partido.

