Consciente de que la primera temporada fue un éxito por su glamour ochentoso y noventoso, y porque el rubio platinado nunca se fue del imaginario colectivo local, Guillermo Coppola decidió ir por más con la propuesta de entrar cámaras y equipo a Casa Rosada.
Fuentes oficiales dijeron al sitio TN que las autoridades le podrían dar permiso a «Guillote», pero sólo para grabar en días en que no haya movimiento de funcionarios en Balcarce 50.
En caso de ser así, el viernes sería un buen día porque, para empezar, el presidente Javier Milei hace «homeoffice» desde la Quinta de Olivos.
Nosotros no somos como los otros
El pedido de permiso de Guillermo Coppola para poder grabar las escenas de su serie en la Casa Rosada contrasta con la secuencia ocurrida en marzo de este año en los tribunales de San Isidro, donde un grupo de productores audiovisuales ingresaron sin autorización a una audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona.
Esa infracción le valió a la jueza Julieta Makintach la expulsión del Tribunal Oral en lo Criminal 3 de San Isidro por ser considerada la artífice de la entrada del equipo a la audiencia.
También provocó que los otros dos integrantes del TOC 3 declararan nulo el proceso después de dos meses de trabajo.
«Los hijos declararon, sufrieron, vieron imágenes, escucharon audios sobre el padre que fue lo máximo y él no puede descansar en paz por el apetito de fama, trascendencia, dinero e interés», sentenció la semana pasada «Guillote», apenado por la falta de tacto.
Vía Minuto Uno