El candidato a gobernador de Patricia Bullrich buscará diferenciarse de Píparo y disputar con Kicillof. Apunta a crecer en los lugares donde está el voto duro del espacio; el sábado se casa con Karina Spalla, funcionaria del gobierno de Larreta.
La campaña en Buenos Aires resulta clave, se trata de la provincia que representa el 37% del padrón electoral del país. Es un distrito que resulta decisivo para un triunfo presidencial, por un lado, y para la gobernabilidad, luego. Pasado el escrutinio definitivo y con las prioridades definidas, comenzó una nueva etapa en la campaña bonaerense de Juntos por el Cambio. A diferencia de la dinámica hacia las PASO, Néstor Grindetti se aleja de la campaña nacional y asume una mayor autonomía respecto de Patricia Bullrich. No obstante, ambos trabajan para recuperar las adhesiones que el espacio perdió desde 2019, así como en darle unidad a los equipos después de la erosión que provocó la interna. Sin enbargo el candidato a gobernador tendrá un descanso este sábado: Se casará con Karina Spalla, funcionaria del gobierno porteño.
El intendente de Lanús en uso de licencia buscará robustecer su candidatura y hacer crecer a toda la boleta de JxC, que tiene ocho cuerpos y ubica a la categoría gobernador al medio de esa larga papeleta. Hombre de la política, conoce que su suerte dependerá centralmente de la elección que haga Bullrich en Buenos Aires. Un buen resultado de la ex ministra puede arrastrar al Grindetti al sillón de Dardo Rocha.
Sin ballottage, en la provincia de Buenos Aires se juega a todo o nada el próximo 22 de octubre y, ante una eventual derrota en el plano nacional, podría ser el lugar de repliegue desde donde el kirchnerismo planee una vuelta en la próxima contienda presidencial. Por eso, los estrategas de la campaña bonaerense de Juntos por el Cambio hablan del “voto útil” y presentarse como la única fuerza con posibilidad de ganarle al actual gobernador y derrotar definitivamente al oficialismo. El foco estará puesto en transmitir que desbancar a Axel Kicillof implicará quitarle su “último refugio” de poder. Una remontada a nivel provincial, además, favorecería las chances de que Patricia Bullrich pueda ingresar en una eventual segunda vuelta.
“Estamos tratando de cubrir todo el territorio que podamos”, admiten desde el equipo de la exministra de Seguridad. El objetivo es simplificar las caminatas. “No queremos salir con muchos dirigentes, sino caminar y escuchar. La gente está cansada de ver a políticos pelearse”, agregan en sintonía con el discurso “anticasta” de Javier Milei.
Es por esto que Grindetti inició la semana con una reunión con referentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el martes mantuvo un encuentro con más de 70 empresarios afiliados al Club del Petróleo de Buenos Aires, mientras que ayer compartió un encuentro en San Isidro con educadores, directivos y padres, con quienes analizó la situación educativa de la provincia. “Ni privatizar la educación ni ser rehenes de [Roberto] Baradel (titular de Suteba), tenemos que ir hacia una escuela publica moderna y de calidad”, dijo para diferenciarse tanto de Kicillof como de Milei. Se encontraba junto a Ramón Lanús, postulante local, y el exministro de Educación bonaerense y su principal asesor en la materia, Gabriel Sánchez Zinny. Para hoy, agendó una caminata junto al candidato a intendente Pablo Domenichini en Esteban Echeverría.
Su compañero de fórmula, Miguel Fernández -intendente radical de Trenque Lauquen– buscará consolidar el voto en el interior bonaerense. “En esta nueva etapa se pondrá el foco en mantener reuniones sectoriales: con docentes, asociaciones rurales como Carbap y referentes de la salud”, precisó Fernández.
Con el foco puesto en la primera y tercera sección electoral del conurbano, así como en las grandes ciudades del interior bonaerense, como Bahía Blanca, Tandil y Junín, en Juntos por el Cambio buscan dar vuelta los resultados y recuperar los votos que se perdieron desde 2019. “La primera sección te marca el termómetro de toda la provincia y en las PASO perdimos”, indicó, preocupado, uno de los referentes de este territorio.
Para Grindetti resulta clave la integración con Santilli. El diputado nacional hizo una elección competitiva y perdió por menos de 1% de los votos con el intendente de Lanús. A su vez, le suma carisma y estructura. Ambos apuntan a complementarse para potenciar la campaña de JxC en la provincia.
Esos lineamientos de campaña fueron transmitidos a los intendentes y candidatos a intendente del PRO y del radicalismo bonaerense con el objetivo de que los repliquen en sus respectivos municipios para traccionar a la boleta de JxC desde una de las puntas de la papeleta. La oposición evalúa que es clave el rol del “intendentismo” y que, incluso, es un distintivo que también les permite diferenciarse de la candidata de Milei, que no cuenta con esa estructura territorial.
