En un clima más que caldeado, luego de la derrota por dos a cero contra Boca cientos de hinchas y socios del club fueron a protestar contra la dirigencia una vez terminado el partido y terminó con un fuerte cruce con la policía, la cual reprimió sin escrúpulos.
Independiente no jugó un mal partido. De hecho controló la mayor parte del tramo del juego. Pero Boca golpeó en el momento justo y se llevó el clásico por dos a cero. Y así como el fútbol no entiende de merecimientos los hinchas tampoco. En un clima más que caldeado, cientos de hinchas y socios del club fueron a protestar contra la dirigencia una vez terminado el partido y terminó con un fuerte cruce con la policía, la cual reprimió sin escrúpulos.
Lo sucedido se trasladó rápidamente a lo político ya que el actual presidente de Independiente, Néstor Grindetti, es el precandidato a gobernador de la provincia de Buenos dentro del espacio de Patricia Bullrich.
Grindetti, que quedó como presidente del Rojo después de la renuncia de Fabián Doman, el candidato se impuso al postulante del ex presidente Hugo Moyano, fue muy cuestionado en las redes sociales y los medios de comunicación luego de lo sucedido.
Para muchos de los que estuvieron en la cancha, el operativo policial, que terminó con 6 policías y 12 hinchas heridos, significó un quiebre de la dirigencia con los aficionados, que tendrá en el próximo campeonato 14 partidos para no irse al descenso.
Para intentar responsabilizar al gobierno bonaerense de Axel Kicillof, el club publicó un comunicado anunciando que no usará más a la policía bonaerense para los operativos, que a partir de ahora quedarán bajo la coordinación de la seguridad privada del club.
Por su parte, el ministerio de Seguridad de la provincia, a cargo de Sergio Berni, respondió lo dicho por la CD con otro comunicado. “La Policía de la Provincia de Buenos Aires no merece cargar sobre sus espaldas la inoperancia de su gestión a la hora de organizar un partido de fútbol”, lanzaron sobre Grindetti.
Cerca del presidente del Rojo, algunos especulan que todo lo que pasó tiene que ver con una especie de cama por parte del sector de Moyano. «Durante todo el día el clima estaba raro, un grupo de supuestos hinchas hicieron desmanes en la puerta de la sede Racing, venían anunciando en redes que iba a haber quilombo si el equipo perdía», deslizaron en off a algunos medios de comunicación.
En paralelo a la teoría conspirativa, están las internas en la Comisión Directiva que dividen a la gente de Grindetti con el llamado Grupo Champagne integrado por Daniel Seoane, secretario General y empleado de la Municipalidad de Avellaneda; Jorge «Puma» Damiani, que no integró la lista pero está al frente subcomisión de fútbol profesional y Carlos Montaña, kirchnerista de la agrupación Kolina de Alicia Kirchner y actual Jefe de Gabinete de Sergio Berni en el Ministerio de Seguridad bonaerense, un dato que más que polémica.
De esta manera, lo político se cuela en un triste presente deportivo de Independiente, que tendrá en el próximo campeonato 14 partidos para no irse al descenso.
