Israel bloqueó la entrada de suministros médicos, alimentos, y combustible para presionar la liberación de rehenes.
Desde el viernes la ofensiva israelí contra la Franja de Gaza se intensificó en el marco del plan diseñado por el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, para tomar el control total del territorio que se disputa con Palestina. En este contexto, Reino Unido, Francia y Canadá exigieron mediante un comunicado conjunto el cese del ataque y que se permita el ingreso de ayuda humanitaria para los gazatíes.
«La negativa por parte del Gobierno israelí de proporcionar asistencia humanitaria esencial a la población civil es inaceptable y corre el riesgo de violar el Derecho Internacional Humanitario«, dijo un comunicado conjunto publicado por el Gobierno británico.
«Nos oponemos a cualquier intento de ampliar los asentamientos en Cisjordania (…) No dudaremos en tomar más medidas, incluidas sanciones específicas».
Para presionar a Hamás a liberar rehenes, desde la conducción de Israel se bloqueó la entrada de suministros médicos, alimentos, y combustible.
«Siempre hemos apoyado el derecho de Israel a defender a los israelíes del terrorismo. Pero esta escalada es totalmente desproporcionada», dijeron los tres líderes occidentales en su declaración conjunta, añadiendo que no se quedarán de brazos cruzados mientras el Gobierno de Netanyahu persiga «estas acciones atroces».
También manifestaron su apoyo a los esfuerzos liderados por Estados Unidos, Qatar y Egipto para un alto el fuego inmediato en Gaza, y dijeron que estaban comprometidos a reconocer un Estado palestino como contribución al logro de una solución de dos Estados.
