La dirigente que surgió políticamente en San Martín, abandonó el Congreso luego de haber ocupado su banca 20 años seguidos y 29 con alternancias.
Por Gian Campora.
Graciela Camaño fue electa diputada nacional por última vez en 2019, encabezando en Provincia de Buenos Aires la boleta que llevaba a Roberto Lavagna como candidato presidencial. Esa fue su ultima banca obtenida, ya que en 2023 no disputó la elección para ocupar un cargo legislativo.
Es noticia el fin de su presencia en la Cámara, ya que durante los últimos 20 años, la dirigente ocupó un lugar allí. Además de ser diputada desde el 2003 ininterrumpidamente, Camaño ya lo había sido entre 1989 y 1993, y entre 1997 y 2002.
SUS INICIOS.
La primera banca como diputada nacional por la Provincia de Buenos Aires que obtuvo Graciela Camaño fue en las elecciones de 1989, como integrante en el 9no lugar de la boleta menemista que encabezó Oscar Alende.
Ese mandato duró hasta 1993, ya que Camaño tenía otro objetivo: ser intendenta de San Martín. Para esto, en 1995 le disputo la interna peronista al ya jefe comunal Antonio Libonati. Finalmente, si bien la expectativa por la victoria de la ex diputada era mucha, Libonati ganó esa interna y posteriormente fue reelecto intendente.
En 1997, Graciela Camaño volvió a la Cámara, integrando la boleta peronista que llevaba a candidatos como Saúl Ubaldini, Chiche Duhalde, Mario Cafiero, ‘Dulce’ Granados, Gerardo Martínez, entre otros.
SIGLO XXI: 20 AÑOS DIPUTADA.
Camaño culminó su segundo mandato en 2001 y fue reelecta. Sin embargo, su mandato como diputada fue interrumpido cuando Eduardo Duhalde se hizo cargo del Ejecutivo Nacional en 2002, ya que Graciela Camaño fue designada como Ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social.
Camaño se hizo cargo de una cartera muy grande en un gobierno que agarraba una verdadera ‘papa caliente’. Su gestión se destacó por llevar a cabo la Ley de Cupo Femenino en el sindicalismo.
Luego de la interrupción de su mandato como Diputada para ser Ministra, Camaño formó parte de la lista del Partido Justicialista en las elecciones 2003. Fue electa nuevamente Diputada.
Dicho cargo, lo renovó en las presidenciales del 2007, formando parte de la boleta del Frente Para la Victoria que llevó a Cristina Fernández de Kirchner al sillón de Rivadavia.
En 2011 volvió a formar alianza con Eduardo Duhalde, encabezando su boleta de candidatos a Diputados Nacionales por PBA. Inicialmente, iba a ser candidata a Gobernadora, pero desistió y fue reelecta en la Cámara Baja.
En 2013, cuando Sergio Massa forma el Frente Renovador, Camaño se unió a él y en 2015 formó su propio partido dentro del FR, ‘Tercera Posición‘. Así, ocupó el tercer lugar en la boleta del Frente Renovador que llevaba la candidatura presidencial de Sergio Massa y renovó banca.
En 2019 fue su última elección como candidata a Diputada Nacional, para la que encabezó la boleta de Roberto Lavagna en Provincia de Buenos Aires.
Camaño fue, hasta el 10 de diciembre, 20 años ininterrumpidos Diputada Nacional. Si contamos los anteriores, estuvo 29 años en la Cámara Baja, protagonizando hechos hasta cómicos, como el golpe que le dio a Carlos Kunkel en 2010.
Más allá de esos hechos, Camaño fue participe de múltiples discusiones y sanciones de leyes. En su última etapa, fue una de las que encabezó las acciones internacionales de la Cámara, sin dudas un reconocimiento a su trayectoria y experiencia.
Los pasillos de Diputados transitan sus primeros días sin la presencia de Graciela Camaño, quien con su carácter y contundencia siempre se hizo notar, para bien o para mal.
