El presidente de la empresa Corredores Viales, dependiente del Ministerio de Obras Públicas de la Nación, habló en radio UrbanaBA sobre los objetivos que tienen las obras viales y de recuperación de rutas en todo el país. Administran 7 kilómetros en todo el territorio nacional.
Gonzalo Atanasof es el presidente de la empresa estatal Corredores Viales, y dialogó con radio UrbanaBA.
¿Cuál es la situación actual de la empresa Corredores Viales?
Desde diciembre de 2019 asumimos un tremendo desafío a través del Ministerio de Obras Públicas para operar 7 mil kilómetros de rutas nacionales, que estaban en manos de concesiones privadas durante mucho tiempo. Había implosionado el plan de obra pública que querían llevar adelante Macri y Dietrich con los contratos de PPP. A partir de ese fracaso de las obras viales, con contratos que nunca se llevaron adelante, y que si se hacían iban a ser ruinosos y a endeudar a los argentinos, nuestro presidente y nuestro ministro de Obras Públicas tomaron la decisión de llevar adelante toda la administración, operación, mantenimiento, conservación de rutas nacionales que estaban concesionados a partir de una empresa pública, que es esta empresa de Corredores Viales que yo presido. Es una empresa pujante, que está creciendo, que tiene 3.300 empleados, 7.000 kilómetros de rutas nacionales, que hemos reducido drásticamente los subsidios que se entregaban en concesiones privadas. Hemos logrado una paz social importante con todos los sindicatos y trabajadores. Estamos por llevar adelante un programa de obras de seguridad vial, que pueden ser menores pero tienen gran impacto en la comunidad, pueblos e intendencias. Estamos contentos y conformes con el equipo y lo que llevamos adelante con el acompañamiento del Ministro. El Ministerio de Obras Públicas se ha convertido en una gran referencia para el gobierno nacional, que arrancó de menor a mayor y hay 1500 obras desplegadas en toda la Argentina, con la generación de empleo. Cada dos empleos que se generan en Argentina, uno está vinculado directa o indirectamente con la obra pública.
En algún momento Gabriel Katopodis dijo que no tiene sentido estatizar la empresa si no se logra bajar el índice de accidentes en las rutas. ¿Sentis que van hacia ese camino?
Estamos en ese camino. Cada una de esas 30 obras que estamos por ejecutar las lanzamos hace muy poco, y están atravesadas por un índice de criticidad de los distintos observatorios de Seguridad Vial de la Agencia Nacional de Seguridad Vial y del Ministerio de Obras Públicas. Eso quiere decir que no son obras azarosas sino que responden a un rigor de análisis, donde conocemos los puntos en los que hay que actuar, donde hay conflictos, y donde está el Estado acompañando. Por ejemplo la obra de Villa Constitución, Cañuelas, Lobos, San Jerónimo, la iluminación de la rotonda de la 226 en Tandil, y gran cantidad de obras en todo el país. Es lo que nos pidió Katopodis desde el primer día, detrás de cada obra está la vida de cada usuario. Con esa responsabilidad llevamos adelante este plan que en muy poco veremos y podremos disfrutar.
¿Qué hay que hacer con AUSOL en la Panamericana, Acceso Oeste, y los caminos que entran y salen de la Ciudad de Buenos Aires?
Es un tema que está en agenda con un proyecto que se presentó que desconozco y no he leído, y tampoco fui consultado. Tenemos muchísimo trabajo en todo lo que llevamos adelante. Existe una empresa púbica que administra las rutas nacionales, que trabaja muy bien, y revirtiendo el paradigma de que el Estado no puede gestionar las rutas nacionales. Estamos demostrando que podemos gestionar de manera eficiente, honesta, haciendo las obras que hacen falta y que no hicieron las concesiones privadas. Respecto a los accesos, hay un tema judicial que se está tramitando en esa competencia, y también hay temas administrativos que se están resolviendo desde el Ministerio. Nosotros estamos compenetrados en lo que tenemos, que no es poco, en ser parte de la reconstrucción argentina. Miramos a la empresa pública no como un Excel de ingresos y egresos sino con el aporte que hace la empresa a la recuperación económica y en el entramado productivo de la Argentina.
Hoy la empresa administra muchísimos más kilómetros de los que recibieron en 2019.
Cuando asumimos teníamos 0 kilómetros de autopista. Fuimos ganando la confianza, y creciendo, y hoy administramos casi el 70% de la red concesionada. Todos lo administramos, porque es una empresa pública. Las 50 estaciones de peajes, cada tarifa que pagan los usuarios, no son giradas al exterior ni invertidas en otro negocio anexo que tenían las otras empresas, sino que en cada peso que ingresa garantizamos las fuentes laborales y lo invertimos en obras. Tratamos de aggiornarnos, modernizar estaciones, invertir en obras de seguridad vial, mantener y conservar las rutas nacionales, y devolver al usuario lo que invierte cada vez que paga el peaje.
La circunvalación de Rosario estuvo eternamente en obra, desde que Binner era gobernador, y ahora se le ve una impronta.
Es así. Es la A08, circunvalación de Rosario, pero también la A012 que llega al Puerto y le hicimos muchísimas tareas de mantenimiento, completamos la iluminación. Son muchas tareas que llevamos adelante este tiempo. Gabriel Katopodis tomó la decisión de poner en valor a esta empresa. Cree que es el camino a partir de la gestión pública. Estoy contento porque estamos a la altura de las circunstancias. Atravesamos momentos difíciles porque de la noche a la mañana diez empresas se nos cayeron, y había que organizarlas con culturas distintas, y lo logramos con la calidad del equipo que me acompaña y el amor militante para este desafío. Amamos la gestión pública y creemos que es el camino para la recuperación.
