El diputado nacional de Juntos por el Cambio, vinculado a Monzó y Frigerio, contó a LaNoticiaWeb el armado del espacio, y afirmó que “la dinámica de los gobiernos es siempre la misma: se cierran y subestiman los problemas”. “Hoy hay una mayor hegemonía de los sectores más confrontativos del kirchnerismo”, expresó.
El diputado nacional de Juntos por el Cambio, Sebastián García de Luca, habló con LaNoticiaWeb sobre el proceso de reconfiguración de la oposición de cara a las próximas elecciones y consideró que “hoy hay una mayor hegemonía de los sectores más confrontativos del kirchnerismo”.
¿Cómo percibís este momento del año, justo cuando pasamos del ASPO al distanciamiento social?
Fue un año demasiado complejo. Ahora nos encontramos con los procesos personales de volver a disfrutar del aire libre, de tener un mayor disfrute de la vida, siendo siempre respetuosos de los condicionamientos y los protocolos. Atravesamos procesos personales que reperctuen en la dinámica de los comercios y de la economía en su conjunto. Falta recuperar muchas cosas, pero a este momento lo vinculo mucho con lo personal. Siento que estamos un poquito más libres.
Macri viene dando su diagnóstico y opinión de la gestión del gobierno. ¿Coincidís con lo que dice y tenés una postura más contemplativa con el gobierno por el contexto de pandemia?
Nuestra postura es clara: es necesario buscar acuerdos y tener posturas moderadas, aunque eso no signifique ser contemplativos con los errores y las confrontaciones innecesarias del gobierno. Fui el primer diputado que presentó un proyecto para buscar una alternativa a la expropiación anunciada por el gobierno a Vincentín. Somos moderados pero también nos plantamos. En Juntos por el Cambio existen diferencias internas, que siempre pasaron. Ahora quizás salen más a la luz por la reconstrucción dentro de Juntos por el Cambio. Con algunas autocríticas, y buscando una evolución a futuro para los próximos procesos electorales. Buscando qué perfil debe tener la oposición ante un gobierno que lleva diez meses. Hay niveles altos de confrontación por parte de algunos de los dirigentes del gobierno, pero igual buscamos acuerdos. El gobierno tiende a encerrarse en los sectores más confrontativos.
¿Creés que el gobierno ya tiende a encerrarse con un perfil más confrontativo?
La coalición gobernante está formada por sectores que se unieron para ganarle a Cambiemos. Siento que hoy hay una mayor hegemonía de los sectores más confrontativos del kirchnerismo. Por ejemplo, el jefe de Gabinete, en cada mención que hace, habla sobre el pasado. No le sirve a nadie eso. Nadie quiere vernos echarnos la culpa unos a otros. Entiendo la dinámica de oficialismo y oposición, tenemos que buscar en serio un diálogo franco, que no sea para la foto, pero que busque tres o cuatro puntos que den un marco de confianza e institucionalidad. Ojalá que la política esté a la altura de las circunstancias y dé respuestas a problemas como la educación, el formativo educativo, cómo actualizarnos a la educación del siglo XXI, cómo modernizamos el sistema laboral y salimos del tabú de las reformas laborales. Deberán ser tres o cuatro temas así, que se puedan discutir. Pero el gobierno debe tomar la iniciativa.
Dijiste que “buscan la evolución a futuro”. ¿De esa forma se evita en 2023 repetir una elección con el mismo formato que el año pasado, tan polarizada y con hegemonía de los sectores más duros?
Claramente. Sino un sector gana por tres puntos y gobierna cuatro años, después lo sigue otro sectores que gana por cinco puntos y gobierna otros cuatro años. La tensión política fuerte imposibilita generar puentes y acuerdos. Ganar con porcentajes mínimos no te permite cambiar problemas de fondo del país. Se pasan los cuatro años sin tener cambios profundos. Como gobierno tuvimos errores, pero eso no significa que no podamos marcar errores ahora al gobierno. No se puede cambiar por sí solo. Después de varios meses con discusiones en el Congreso para aportar nuestras ideas a la reforma de la movilidad jubilatoria, otra vez el gobierno hace lo propio sin tener en cuenta a la oposición. Se cambia porque viene el FMI y hay que cambiar la fórmula de ajuste. Es un error. Nosotros hablamos de nuestros errores, de los errores que se arrastran hace doce años, ocho años o cuatro. Se agravaron los problemas por la pandemia, pero la dinámica de los gobiernos es siempre la misma: se cierran y subestiman los problemas.
Monzó mantuvo una reunión con el Intendente Valenzuela. ¿Cuál es la importancia de los contactos de los dirigentes provinciales y nacionales con los jefes comunales?
Los bonaerenses nos merecemos volver a legitimarnos desde nuestros lugares de orígenes. En mi caso en Chivilcoy, Valenzuela en Tres de Febrero. Emilio hace tiempo que habla con intendentes de forma pública o más reservada. Con Diego existe una relación personal hace mucho tiempo. Diego avanzó en Tres de Febrero cuando Emilio era funcionario en la Ciudad de Buenos Aires. Ahí se generó una instancia personal muy fuerte. Emilio siempre está ocupado de lo que pasa en la Provincia. Fue intendente y conoce la dinámica de las ciudadaes del interior. Hay que dejar de lado la endogamia porteña, dejar de pensar que desde Capital se debe decidir todo lo que pasa en el país. Las dinámicas son distintas dentro del interior, dentro del conurbano. Hay que administrar esas realidades con conocimiento. Es difícil cambiar lo que no se conoce. La dirigencia territorial debe tomar más volumen y respeto para resolver los problemas de la Provincia.
