Juan Bolaños, colaborador del Diario Perfil, es una de las personas golpeadas en la manifestación ocurrida frente a la casa del presidente Kirchner en Río Gallegos. Denunció que efectivos de Gendarmería quisieron quitarle su equipo fotográfico.
El reportero gráfico Juan Bolaños -que realiza colaboraciones en el Diario Perfil- es una de las cuatro personas golpeadas en la manifestación realizada frente a la casa del presidente Néstor Kirchner, en Río Gallegos. Acusó al secretario privado del gobernador Carlos Sancho de haberlo agredido con una trompada en la cara.
"Estamos sufriendo (en la provincia de Santa Cruz) todos una persecución por medio de la gente de la SIDE, de los (Volkswagen) Polo que han reemplazado a los (Ford) Falcon, personal uniformado fotografiando a los periodistas y a la gente", dijo Bolaños.
En declaraciones a Radio Continental, relató que cubría la movilización del gremio de los docentes y repentinamente "el comandante que está a cargo del operativo apareció con una gran cantidad de gendarmes y un despliegue impresionante también de fuerzas policiales de la provincia".
Calculó que había "cerca de 200 hombres armados, preparados con los perros", para controlar una manifestación de unas 500 personas. "La mayoría eran chicos y mujeres, esto duró de las 23.30 a la 1", dijo.
"Una persona de civil se me acerca, me agrede en la cara y me dice que deje de sacar fotos, que resultó ser el secretario privado del vicegobernador a cargo de la gobernación, Carlos Sancho. Ya en otra oportunidad había intentando agredirme, ya me tenían marcado a mí, el señor Andrade", prosiguió.
Dijo que seguidamente "había un oficial antimotín que da la orden a otros tres que me detengan", pese a que él se identificó como trabajador de prensa.
"Me golpean y me dice uno: 'dame el equipo fotográfico'. Yo abracé la cámara y me puse en posición fetal y de ahí fue de donde recibí la agresión de los gendarmes en la espalda y en los brazos. Una señora que pasó por ahí pegó el grito y dijo 'por qué le pegan' ", contó Bolaños.
"Yo dije quién era por si pasaba a mayores el tema y si me querían llevar a algún vehículo o algo así", agregó. Bolaños, que reside en Santa Cruz, narró que logró "zafar" de la situación aunque minutos después se desvaneció momentáneamente por los golpes.
Concluida la manifestación, fue hasta el hospital local, donde "había tres compañeros más" con lesiones. "Estoy golpeado pero no tengo heridas de consideración, no estoy quebrado, recuperé las fotografías", precisó.
