El presidente de Laboratorios Richmond brindó información sobre la producción de la Spuntik V.I.D.A. en el marco de una serie de exposiciones de los representantes de las farmaceuticas que mantienen acuerdos con Argentina. Hoy llegó el primer lote del principio activo desde Moscú.
Llegó esta tarde el primer vuelo de Aerolíneas Argentinas con el principio activo de la vacuna rusa para que Laboratorios Richmond comience la producción del envasado de la Sputnik V.I.D.A., uno de los grandes hitos que esperaba el Gobierno en el proceso de vacunación. Se trata de la vigésimo cuarta operación que realiza la empresa de bandera en búsqueda de vacunas contra la Covid-19. En este caso, con el propósito de viabilizar la producción del fármaco en Argentina.
No fue la única noticia de la jornada en relación a las vacunas. Hoy expusieron en la Cámara de Diputados los representantes de los laboratorios que mantienen acuerdos para la provisión de dosis en el país.
El presidente de Laboratorios Richmond, Marcelo Figueiras, aseguró que van a producir 500 mil dosis por semana y que pueden llegar a fabricar 5 millones de dosis por mes de la vacuna Sputnik V, «una vez que alcancemos el ritmo, teniendo en cuenta de que se completen los envíos que nos han prometido”.
Reconoció el gran apoyo de los organismos del Estado y de las empresas privadas, pero consideró que “habría que ampliar las inversiones de capacidad productiva». «Competimos con laboratorios extranjeros que tienen una financiación de sus Estados. Esto implica una tremenda inversión en actualizaciones”, explicó.
La farmacéutica, ubicada en el partido bonaerense de Pilar, llevará adelante la formulación, filtrado y envasado con el fin fortalecer el Plan Estratégico de Vacunación que despliega el Gobierno en todo el país y ampliar su acceso en América Latina.
“Una de las empresas de vacunas de Estados Unidos ha recibido para el desarrollo de más vacunas, más de dos mil millones de dólares y eso luego se vuelca en la experiencia del consumidor. Nosotros no hemos obtenido ninguna financiación, todo lo que hicimos hasta ahora fue con capital propio”, precisó.
En el mismo sentido, advirtió sobre los gastos asociados a esta producción y dijo que “solo por este proyecto pagaríamos 10 millones de dólares de derechos de importación de maquinaria productiva». «Mientras autoridades de otros países nos llaman en forma privada y, ustedes ven, pública, para que invirtamos en otras condiciones en el extranjero. Pero somos de aquí y aquí nos quedamos», agregó.
A su vez, sostuvo que en Argentina “hay mucha competencia y pensamos que haya aún más a futuro. Con respecto a la Sputnik Light, es el primer componente de la vacuna que aleja el problema de la internación en gran porcentaje y esto es para masificar la vacunación y terminar con el problema de la saturación hospitalaria”.
Destacó también que “el mercado de capitales argentino es chico y tienen que crecer” y que son “el único laboratorio que cotiza en bolsa en Argentina y eso nos ha dado una gran herramienta para concurrir a buscar capitales al mercado de compañías de seguros”.
«Esperemos estar a la altura y llegar a buen puerto por el bien de la gente”, agregó y expresó su “orgullo por la ciencia argentina, nuestros médicos, investigadores y trabajadores que nos dan la esperanza de poder colaborar con nuestro humilde aporte en este momento de tanto dolor”.
Al ser consultado sobre los contratos de la vacuna, expresó que el acuerdo con el Fondo Ruso de Inversión “no es confidencial y no tenemos ningún tipo de requerimiento extra para nada. Lo que nos preocupa hoy es tener la vacuna en la calle para que la gente se la pueda aplicar en nuestro país”.
Este martes, llega a Argentina un vuelo que trae al país el primer lote del principio activo para comenzar la producción local del fármaco desarrollada por el Instituto Gamaleya en la planta que posee Laboratorios Richmond en el partido bonaerense de Pilar, con el fin de fortalecer el Plan Estratégico de Vacunación que despliega el Gobierno nacional en todo el país y ampliar su acceso en América Latina.
