La jornada legislativa del miércoles llega cargada de tensiones internas entre libertarios y dialoguistas, que a pesar de contar con los 38 votos necesarios, no logran despejar el clima de incertidumbre. Mientras tanto, el kirchnerismo se mantiene expectante y confía en que surja un nuevo conflicto que frene el avance de la ley.
Después de semanas marcadas por tensiones extenuantes y un sinfín de maniobras políticas que continuarán hasta último momento, el Senado se dispone a llevar adelante este miércoles la sesión que podría convertir en ley el proyecto de Ficha Limpia. Lo llamativo del panorama es que los mayores enfrentamientos no provinieron del kirchnerismo —que se opone a la iniciativa por su impacto directo sobre su principal figura, condenada en segunda instancia—, sino de los incesantes rumores que circulan en los pasillos del recinto entre los sectores libertarios y los llamados dialoguistas.
El trayecto final de esta normativa, luego de un accidentado recorrido por Diputados —cargado de escenas tragicómicas y discusiones absurdas entre el PRO y la Casa Rosada por la autoría del texto—, fue igualmente accidentado en la Cámara alta. Allí se logró emitir dictamen, pero surgieron dudas sobre si se requería mayoría absoluta para su aprobación, es decir, 37 votos. Luego, La Libertad Avanza exigió su tratamiento con vehemencia, mientras en paralelo se cocinaba el rechazo a los postulantes del oficialismo a la Corte Suprema de Justicia.
La sesión anterior fue suspendida por un homenaje al Papa Francisco y, durante la reunión de Labor Parlamentaria de ese día, se fijó el miércoles 7 de mayo como nueva fecha, aunque ya se preveía que no sería una jornada sencilla. Ahora bien, ya no hay más nominaciones para la Corte y Jorge Bergoglio recibió su despedida oficial en Roma, lo que deja al descubierto el fastidio de varios legisladores con el último intento —aparentemente improvisado— de la Casa Rosada por presionar a quienes ya se manifestaron a favor del proyecto. “Esto no es una coleta de firmas, no somos una ONG. Estas jugadas salen siempre del mismo lugar, pero ya no tienen ni siquiera un esbozo de inteligencia o estrategia. Hasta dejan muy mal parados a funcionarios que ya confirmaron que están las voluntades blindadas”, sostuvo un veterano senador.
¿Qué se prevé para hoy? En principio, se espera que en breve la vicepresidenta y presidenta del Senado, Victoria Villarruel, firme un decreto adelantando el inicio de la sesión —de las 14 a las 11— y reorganice el temario, una modificación clave. Como se informó ayer, la idea de los libertarios es comenzar con la designación de autoridades y luego avanzar con otros asuntos, entre ellos los dictámenes de la comisión de Acuerdos sobre embajadores y ascensos militares, tratados internacionales y finalmente Ficha Limpia. Incluso, anoche se evaluaba convocar a una nueva reunión de Labor Parlamentaria para esta misma tarde.
Villarruel necesita resolver sí o sí el tema de las autoridades, especialmente la confirmación de Emilio Viramonte como su nuevo secretario administrativo, quien de conseguirlo manejará los recursos y el funcionamiento interno del Senado. El dirigente cordobés espera desde febrero, cuando la sesión preparatoria no pudo realizarse por falta de quórum. Los responsables de ese traspié fueron los santacruceños Natalia Gadano —quien protagonizó un duro cruce con Villarruel el año pasado— y José María Carambia, cuya presencia depende de sus acuerdos previos con la Casa Rosada. Por la importancia de sus votos, semanas atrás reclamaron el control de la prosecretaría administrativa.
Ese reclamo parecería haberse debilitado, aunque tanto oficialistas como dialoguistas llevan tiempo señalándolos como los “menos confiables” del recinto. No olvidan, por ejemplo, que tras semanas de vacilaciones anunciaron su respaldo a Ficha Limpia y, anteriormente, estuvieron a punto de frustrar la Ley Bases a escasas horas de su votación. En aquella ocasión intentaron quedar como protagonistas de una victoria que terminó siendo del Gobierno.
En este entramado también entra el radicalismo, comandado formalmente por el correntino Eduardo Vischi, aunque varios de sus integrantes ya ni participan de las reuniones del bloque. Desde ese sector dejaron entrever que al menos dos legisladores pretendían ampliar el listado de delitos contemplados en Ficha Limpia. “Si se hace la sesión, no van a quedar en defensa de Cristina Kirchner y van a acompañar”, anticipó un dirigente del partido. “Hoy sólo le quedan las redes sociales; encima, es muy mala en eso también. Esperemos que esto no la catapulte gratis”, agregó otro referente radical la semana pasada.
El grado de incertidumbre es tal que incluso hay quienes apuestan entre pasillos sobre si la ley será tratada o volverá a quedar en el camino. Algunos advierten que cambiar el orden del temario podría reavivar tensiones internas. Pero si finalmente se aprueba, todos celebrarán haber escapado, al menos por un rato, de una atmósfera política cada vez más irrespirable.
